“El proyecto y comienzo de toda la iniciativa fue un evento bastante coincidente”, dice el psicólogo Cristóbal Salazar Franchini, sobre el programa que lidera junto al Sifup para trabajar la salud mental en el fútbol. Salazar cuenta que hace un tiempo presentó en su tesis de grado una investigación sobre la salud mental en futbolistas en Chile, debido al creciente flujo de noticias y casos de futbolistas que hablaron de distintas problemáticas relacionadas a la salud mental, sumado a los crecientes casos de suicidios de futbolistas en los últimos años, y a la experiencia que vivió en distintos clubes.
“Existía una problemática que se abordaba poco: cómo es realmente el bienestar en los futbolistas. Debido al alto rendimiento, tienen mayores factores de riesgos de salud mental. Y, por otro lado, qué medidas se toman y cómo se aborda este problema en Chile”, subraya.
Después de las conclusiones del estudio, Salazar evidenció una necesidad imperante de formar un programa en conjunto con el Sifup. “Sucede que existen importantes probabilidades de que los futbolistas experimenten síntomas de salud mental -depresivos y ansiosos- como también una ideación suicida que no hay que ignorar, lo cual nos generó mayor preocupación: la mitad de estos jugadores no cuenta con acceso a tratamiento o apoyo psicológico”.
Salazar asegura que el año pasado, solo 19 de 46 clubes contaban con psicólogo en el primer equipo el 2024. Es más, el psicólogo cree que esa cifra ha disminuido. “Me atrevería a decir, no de forma oficial, sólo por el conocimiento que tengo de los colegas que trabajan en ciertos clubes, que esa cifra ha bajado este año 2025”.
El programa de salud mental que impulsa el Sifup junto a Cristóbal Salazar
A su vez, Cristóbal Salazar Franchini recalca que además de preocuparse del bienestar de los jugadores, la psicología deportiva tiene como propósito el entregar herramientas que aporten en todos los factores psicológicos que afectan en el rendimiento deportivo: autoconfianza, la regulación emocional -manejo de la ansiedad, frustración y miedo-, la atención y concentración, el autodiálogo y gestión de los pensamientos, el manejo de la presión, la toma de decisiones, la actitud en competencia, el entrenamiento invisible y de hábitos.
“Hablamos de ser resilientes, con garra, fuertes, de no perder el foco, de jugar hasta el último minuto, de comunicar y colaborar, entre tantos conceptos que involucran lo mental, lo cual como psicólogos buscamos concientizar y ayudar a optimizar esos aspectos que pueden potenciar integralmente el aspecto técnico, táctico y físico. La mente y lo emocional terminan teniendo un rol fundamental en el alto rendimiento para mantener y resaltar las habilidades y talento de cada uno”, sostiene Salazar.

Según el psicólogo, relevancia del programa es muy grande, ya que más de la mitad de los futbolistas no cuenta con ese apoyo directo por parte de su club. “Si bien una parte de la relevancia va en poder aportar en la mejora y crecimiento del rendimiento de los futbolistas, este proyecto tiene como prioridad ser una medida de preventiva en la salud mental frente a todas las exigencias y estresores que puedan afectar el bienestar de cada futbolista”.
Y agrega: “Si los futbolistas saben que en cualquier urgencia o malestar importante pueden acceder con facilidad a contar con apoyo psicológico, podemos evitar casos de significativo malestar psicológico e inclusive de suicidios. La idea es no lamentar casos fatales y no olvidar que antes que nuestros roles y profesiones, somos personas y esa preocupación humana creo que es vital en un mundo que exige constantemente”.
La recepción de los futbolistas y los planes a corto plazo
Cristóbal Salazar Franchini comenta que la recepción ha sido muy positiva por los futbolistas, y cree que el programa avanza por un buen camino para seguir su desarrollo en 2026 junto al sindicato. “A corto plazo nuestra idea es seguir en el segundo año de implementación de la parte psicológica del proceso de Jugadores Libres de Sifup, mejorando y perfeccionando ese acompañamiento”.
“Intentamos tener un criterio aterrizado e ir integrando aspectos de forma paulatina para implementar y evaluar de buena manera el impacto y alcance”, señala.

En esa misma línea, The Clinic le consultó a Salazar sobre el trabajo psicológico en los equipos de Chile. “Personalmente creo que hay muy buenos profesionales, pero muy poca inversión e interés de crear áreas psicodeportivas en los clubes. Se acusa mucho al tema financiero, no obstante, si hubiera real preocupación por la temática, siempre se pueden hacer esfuerzos y muchas medidas para mitigar ello. Se pueden generar convenios o acomodar detalles financieros a lo que es plausible, pero es necesario actuar de forma preventiva, a que hacerlo de forma reactiva”.
En cuanto al trabajo de los profesionales, el psicólogo manifiesta que se nota cuando existe un buen trabajo, “con dedicación y pasión. No me gusta hablar de trabajos o casos que desconozco en general, pero sé de muchos colegas que llevan con una gran experiencia, conocimiento y aplicación la psicología deportiva en los clubes”.
“Solo por mencionar, Abdon Gallardo creó muy buenas áreas en su paso en Coquimbo y Colo Colo; en Universidad de Concepción, Ricardo González fue un pilar fundamental en el ascenso, con un trabajo que viene de años. Ambos profesionales muy dispuestos con los colegas que estamos recién empezando. Cobresal trabaja de buena forma al igual que Palestino. He visto también el trabajo muy integral que ha empezado a realizar Edder Alcarruz en Temuco, y así quedo corto en decir que realmente hay muchos profesionales más que calificados y con mucha pasión por aportar”, remarca.
Sin embargo, Salazar es claro en decir que falta que los clubes quieran abrir su perspectiva a lo que escapa de lo directamente futbolístico. “El alto rendimiento implica gestionar muchos más factores que sólo ser bueno en lo que se hace, los hábitos y la mentalidad marcan la diferencia en esos niveles”.
El visto bueno de Luis Marín
Asimismo, el presidente del Sifup, Luis Marín, también tuvo palabras para el programa que impulsa en conjunto con Cristóbal Salazar. “Lo hicimos hace dos años como proyecto. Cristóbal se acercó al sindicato y nosotros hace mucho tiempo teníamos las ganas de meternos en los camarines y en el fútbol para poder desarrollar un estudio de salud mental. Lo logramos hacer y sacar muy buenos números.
En conversación con The Clinic, Marín resalta que el apoyo de Salazar a los jugadores es financiado por el sindicato. “Es algo anónimo, no sabemos quiénes son los futbolistas que participan, pero hemos logrado generar un apoyo grande a más de 25 jugadores que hasta el día de hoy mantienen terapia con Cristóbal”.
“Es el primer estudio de salud mental en el fútbol. Hoy día lo estamos abriendo a las mujeres también, a la ANJUFF. Estamos contentos con el programa, lo vamos a mantener en el tiempo. Vamos a generar ese apoyo que el día de mañana queremos llevar a los hijos de futbolistas para todo lo que significa el traslado, los cambios de regiones, los cambios de colegios y amistades. Y propiamente tal generar esta red de salud mental que es muy importante. La salud mental ya no es un tabú: tenemos el caso de Cristóbal Campos en el sindicato, y desde ahí hemos decidido tomar una responsabilidad que vamos a seguir en el tiempo”, cierra Luis Marín.
Fuente: The Clinic






