Mientras los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 avanzan en Europa, millones de personas siguen la competencia a través de imágenes que condensan velocidad, tensión y emoción. Pero detrás de cada fotografía que circula por medios y redes hay un proceso mucho más complejo, marcado por la espera, la intuición y la capacidad de tomar decisiones en condiciones extremas.
Fotógrafos de Getty Images —la agencia fotográfica oficial del Comité Olímpico Internacional— revelan cómo décadas de experiencia colectiva en los mayores escenarios deportivos del mundo les permiten no solo capturar el instante, sino adelantarse a él y narrarlo desde el corazón mismo de la acción.

Créditos: Julian Finney/Getty Images
Deportes
13 de Febrero de 2026
Entre frío, intuición y espera: así se construye una imagen icónica en los Juegos Olímpicos de Invierno
En la cobertura oficial de Getty Images, la fotografía olímpica se construye lejos del espectáculo: entre frío extremo, espera prolongada y decisiones que se toman antes de que el momento ocurra. Así se construyen las imágenes que acompañan —y muchas veces definen— el relato olímpico.
Por Sebastián Molina
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Mientras los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 avanzan en Europa, millones de personas siguen la competencia a través de imágenes que condensan velocidad, tensión y emoción. Pero detrás de cada fotografía que circula por medios y redes hay un proceso mucho más complejo, marcado por la espera, la intuición y la capacidad de tomar decisiones en condiciones extremas.
Fotógrafos de Getty Images —la agencia fotográfica oficial del Comité Olímpico Internacional— revelan cómo décadas de experiencia colectiva en los mayores escenarios deportivos del mundo les permiten no solo capturar el instante, sino adelantarse a él y narrarlo desde el corazón mismo de la acción.
“El mayor desafío es que el entorno nunca está de tu lado”, explica David Ramos, fotógrafo multipremiado de Getty Images.

De origen español, y con décadas de experiencia en grandes eventos deportivos, Ramos recalca que “en los Juegos Olímpicos de Invierno trabajamos con frío extremo, viento y cambios bruscos de temperatura que afectan cada decisión. Pasar de exteriores bajo cero a espacios calefaccionados provoca condensación inmediata, y muchas veces hay que esperar largos minutos a que el equipo vuelva a funcionar. A eso se suma la presión de saber que cada momento es irrepetible”.
La preparación minuciosa de los fotógrafos olímpicos
En ese contexto, la preparación física es tan importante como la mirada fotográfica. Julian Finney, fotógrafo de Getty Images desde 2004, señala que resistir una jornada completa en la montaña requiere mucho más que técnica. “Más allá del equipo fotográfico, lo esencial es todo lo que te permite soportar el día: abrigo adecuado, capas correctas y mantener el cuerpo caliente. En pruebas alpinas pasamos horas completamente inmóviles, esperando el momento exacto, muchas veces antes de que salga el sol”.

Pero capturar una imagen distinta no depende solo de resistencia. También hay una búsqueda creativa permanente. “Hay mucha planificación, pero también intuición y experiencia. Antes de cada competencia estudiamos el recorrido, la forma del terreno, cómo se mueve la luz y qué zonas pueden ofrecer algo visualmente distinto. Una vez en la montaña, todo puede cambiar: el clima, la visibilidad, el ritmo de los atletas”, explica Finney.
De acuerdo con los expertos, esa mirada se construye con años de oficio y experiencia. Bruce Bennett, otro de los fotógrafos de Getty Images, quien durante más de 40 años ha documentado la historia del hockey a través de la fotografía, sostiene que muchas decisiones nacen del ensayo y error. “Las elecciones de ángulos y posiciones vienen de muchos años de experiencia. A veces una idea pensada para otro deporte te abre un camino nuevo”.

Para Ezra Shaw, fotógrafo estadounidense de Getty Images con extensa trayectoria olímpica, las pruebas alpinas concentran todo lo que hace única a la fotografía de invierno. “Combinan velocidad, riesgo y un entorno natural espectacular. Cada bajada es distinta y ofrece oportunidades visuales únicas. Es exigente y a veces frustrante, pero cuando todo se alinea, el resultado puede ser muy poderoso”.
En un escenario donde la tecnología ha transformado la velocidad y la forma de trabajar, el sentido último de la fotografía olímpica permanece. “Hoy podemos hacer cosas impensadas hace años”, reflexiona Shaw. “Pero, en esencia, sigue siendo sobre personas, emociones y momentos irrepetibles. La tecnología cambia, pero el corazón del oficio sigue siendo el mismo”.
Más allá de la técnica y las condiciones extremas, hay una dimensión humana que se repite en cada edición de la cita de los cinco anillos. Ryan Pierse, otro de los fotógrafos multipremiados de Getty Images, lo resume así: “Ser parte de unos Juegos Olímpicos es un privilegio enorme. Sabes que vas a volver con recuerdos que te acompañan toda la vida”.
Fuente: The Clinic






