Siete reos de Punta Peuco inician huelga de hambre por las condiciones actuales de la cárcel en su transición a convertirse en un penal común

Mediante un comunicado público, siete internos del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Tiltil, ex Punta Peuco, informaron el inicio de una huelga de hambre como medida de presión frente a la preocupación por los nuevos cambios al recinto.

Según explicaron, la decisión surge tras una serie de incumplimientos reiterados que atribuyen a Gendarmería, relacionados con fallos judiciales y órdenes de no innovar que no habrían sido respetadas.

Los internos dirigieron sus críticas al coronel Héctor Labrín, a través de una carta que le enviaron el pasado 23 de febrero en la que manifestaban su inquietud por las condiciones del penal. Labrín se desempeñaba como director regional metropolitano pero fue removido recientemente de su cargo tras la fuga de dos reos desde la ex Penitenciaría.

Entre las razones de la huelga y las denuncias que hacen los reos está el deterioro de la infraestructura, el retiro de carpas y chacras, la eliminación de espacios comunitarios como “la gruta” y la biblioteca, además del uso de comedores como dormitorios, que afirman que ha provocado un nivel de hacinación extrema durante la transición a un penal común.

Cabe señalar que, según Biobío, los siete reos -de identidades desconocidas- son adultos mayores con diversas patologías crónicas. Al respecto, el director del Centro de Seguridad de la Universidad Central, Neftalí Carabantes, sostuvo que este tipo de conflictos debe resolverse por la vía legal, advirtiendo que una huelga de hambre constituye una acción unilateral por parte de los internos.

El fin de los privilegios en ex Punta Peuco

Cabe destacar que ayer, después de una pugna judicial que se extendió por meses, la Corte Suprema le dio la razón a Gendarmería y confirmó la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago en la que se determinó el retiro de los electrodomésticos que mantienen los internos.

El máximo tribunal zanjó la disputa entre abogados de los reos condenados por delitos de lesa humanidad con Gendarmería y se le puso fin al privilegio que mantenían y les quitaron los insumos. De acuerdo con los registros, en total son 105 refrigeradores, 73 televisores, 74 calefactores, 29 hornos eléctricos, microondas y hervidores, 10 lavadoras secadoras y 75 colchones particulares.

Decisión que fue tomada a pesar de los recursos interpuestos por los reos anteriormente, en los que se concluyó también que la restricción no resulta ni arbitraria ni ilegal.

Fuente The Clinic