Tres parrillas, un libro de regalo para los asistentes y prohibido tomar fotos: los detalles del íntimo asado de despedida de Boric con sus excolaboradores en Pirque

A las 12:29 horas, el expresidente Gabriel Boric se encontraba en el Salón de Honor del Congreso Nacional de Valparaíso sacándose la banda presidencial para entregársela a su sucesor, el Presidente José Antonio Kast. Menos de tres horas después, ya manejaba el auto de su pareja, Paula Carrasco —un GAC GS3— por la carretera rumbo a Pirque. Antes de las 15:00 horas ingresó a una parcela en esa comuna, donde esperó a sus excolaboradores para un asado de despedida.

La idea del exmandatario, comentan colaboradores, era realizar un encuentro en agradecimiento a quienes lo acompañaron durante su administración, pero también propiciar un espacio de distensión entre excompañeros que no tuvieron la oportunidad de hacerlo, pues el peso de llevar un gobierno adelante se interpuso.

Luego de la llegada del exmandatario, arribaron también su pareja, Paula Carrasco; la exministra vocera Camila Vallejo, junto a su pareja, el músico Abel Zicavo; la exministra del Trabajo Jeannette Jara; los exministros de Hacienda Nicolás Grau y Mario Marcel —quien llegó en taxi—; y la exministra de la Mujer Antonia Orellana, entre otros. También se sumó la familia del expresidente: sus hermanos, su cuñada y su sobrino.

La mayoría de los invitados llegó en autos particulares, mientras que quienes fueron exsubsecretarios y jefes de gabinete de distintas carteras arribaron en buses dispuestos para trasladarlos desde el Congreso de Valparaíso hasta el Centro de Eventos Virginia Subercaseaux, lugar donde se realizó el encuentro.

El terreno funciona como un condominio de parcelas. El primer acceso, que da a la calle, abre paso a un camino de tierra. Al final de este, al girar hacia la izquierda, se encuentra la parcela número 34, donde se desarrolló el evento.

En el acceso, personal del lugar revisaba la lista de invitados para autorizar el ingreso. Junto con ello, se hacía una advertencia, no hacer uso del celular para sacar fotos, ni videos al interior del recinto.

La casa que albergó a las exautoridades tenía un estilo campestre: muros de piedra, tejas coloniales en el techo y vigas de madera en la terraza exterior. En el interior, sin embargo, el espacio era amplio, con pasillos anchos y estructuras de mármol en los baños.

Imagen de la casa rústica. Foto: cedida.

El almuerzo y el regalo de Boric

Mientras los exministros y sus familias compartían, el expresidente aún no salía a reunirse con ellos. Mientras tanto, meseros circulaban con canapés de comida chilena: pequeñas sopaipillas con pebre, empanaditas y mini porciones de pastel de choclo.

Al mismo tiempo, se preparaba el asado en al menos tres parrillas dispuestas con abundante carne, aunque también había opciones vegetarianas, considerando que el encuentro reunía a más de 50 personas. De hecho, algunos invitados no conocían la dirección exacta del lugar hasta después de que el Presidente traspasó el mando a José Antonio Kast.

Según asistentes, el ambiente que se dio en el encuentro fue distendido. Se reunieron los antiguos equipos que colaboraron y recordaron episodios del gobierno. Más allá de las vicisitudes que experimentaron, cuentan asistentes, hubo una sensación de cercanía entre miembros de distintos partidos que trabajaron durante la administración. “Un bonito encuentro, de alegría”, cuenta uno de ellos.

En un momento, el Presidente entregó unas palabras, en donde agradeció y entregó un libro de regalo con un mensaje para cada persona que colaboró en el gobierno. Tras su intervención, levantó su copa para hacer un salud.

Vecinos del sector comentaron que se escuchó música y conversación hasta cerca de las 20:00 horas, justo la hora límite que había fijado Boric para finalizar el encuentro.

Para algunos asistentes, la reunión significó un cierre simbólico de la administración. Sin embargo, eso no implicará necesariamente un alejamiento del expresidente, ya que en los próximos meses se pretende crear una fundación u oficina desde donde Boric mantendría contacto con parte de sus excolaboradores.

Fuente The Clinic