Gobierno alista primer informe del “Plan de Inspección Total” y no cierra del todo la puerta a una auditoría externa

“Todo esto requiere de una auditoría que puede ser a través de una licitación externa e interna. El costo de esto va a ser mínimo en comparación con el ahorro que va a generar”, decía José Antonio Kast durante su tercera y exitosa campaña presidencial que lo llevó a La Moneda, en la que comprometió realizar una revisión total e independiente al Estado a partir del primer día de Gobierno.

La medida, sin embargo, solo ha podido desarrollarla a medias. El mandatario puso en marcha el pasado 20 de marzo un proceso de revisión interna a través de la conformacion del Comité Estratégico de Auditoría y Revision Fiscal, liderado por la subsecretaria de la Segpres, Constanza Castillo, que ese delineó los objetivos y los plazos del proceso.

A la vez, se constituyó el Consejo de Auditoría Interna General del Gobierno (Caigg), de carácter técnico, para una auditoría que se llevará adelante los primeros seis meses de Gobierno.

La auditoría externa, en tanto, según dio a conocer La Tercera durante el fin de semana, se desechó dado que hoy no existen los recursos para solicitarla.

La noticia provocó de inmediato inquietud entre las filas oficialistas al tratarse de una materia que desata pasiones entre sus adherentes. Varios recuerdan que cuando José Antonio Kast dio su primer discurso en uno de los balcones de La Moneda, sus partidarios reclamaron a viva voz una auditoría total.

En ese marco, el presidente del Partido Nacinonal Libertario, Johannes Kaiser, fue uno de los que tomó contacto con el Gobierno para conocer los motivos de la decisión. El exdiputado, así, comunicó ayer lunes en Radio Agricultura que la auditoría internacional “no está descartada”. Y añadió: “En este momento no existen los recursos para hacerla, pero se abrieron a la posibilidad de que efectivamente se realicen auditorías a las emrpesas del Estado”.

La alternativa para “revivir” la auditoría externa

Al interior de La Moneda explican que ho por hoy, con los recursos que se cuentan, no es posible solicitar una auditoría externa. Sin embargo, precisan que actualmente se está reestructurando la idea y que, por ahora, la opción que sigue en pie es que una vez que se obtengan los resultados de una auditoría interna, estos sean auditados por un ente internacional para un área acotada.

Dentro del Gobierno indican que la idea original consideraba que una empresa internacional liderara todo el proceso, pero rápidamente se dieron cuenta de que aquello era inviable. Primero, por el alto valor que esto tendría, con cobro en dólares. “El trabajo es de chino”, dicen altas fuentes de Palacio, que destacan que si se destinaran ahora los recursos a esto, se dejaría de financiar otras promesas comprometidas.

Asimismo, mencionan que se corroboró que muchas empresas no están disponibles para realizar la auditoría externa. “Habría que convencerlos para que lo hagan, sobre todo por las dimensiones políticas que esto implica”, indican en La Moneda.

Por otra parte, en el Ejecutivo precisan que si los resultados dan cuenta de evidentes faltas a la probidad, no existirá necesidad de recurrir a un auditor externo, ya que bastaría con el proceso de indagación que debería iniciar después la Contraloría o la Fiscalía.

Mil auditores revisando cerca de 500 servicios de la administración central del Estado

En La Moneda, por lo demás, dicen confiar en los resultados que se obtenga del primer informe del plan y destacan que se trata de un esfuerzo inédito de más de 1.000 auditores que han revisado a cerca de 500 servicios de la administración central del Estado.

El primer informe, que se entregara este viernes al comité, corresponderá a una revision del período entre el 1 de enero de 2025 hasta el 10 de marzo de 2026. En un mes más corresponderá entregar lo auditado en 2024, luego 2023 y 2022.

En el oficialismo, de todos modos, hay quienes plantean de manera privada al Gobierno quedó atrapado en una promesa de campaña que era difícil de cumplir en su totalidad y ven poco probable que la auditoría internacional vea la luz.

Fuente The Clinic