Quien sea parte del Gobierno, no podrá tener una doble remuneración en el Estado. Esa era la norma no escrita pero ampliamente compartida por el equipo que acompañó a José Antonio Kast en su tercer y exitoso intento por llegar a La Moneda.
Se trataba de una regla que el ahora presidente transmitió a su entorno como un requisito extra, que quiso elevar como señal de austeridad en el aparato estatal y como una manera de evitar que la función pública sea vista como caja pagadora. Lo anterior, ya que legalmente no existe una inhabilidad entre ser funcionario de gobierno y al mismo tiempo tener un cargo de elección popular.
A un mes de la instalación del Ejecutivo, sin embargo, hay distintos casos de personeros de Palacio que aún ejercen cargos como los de concejal o consejero regional, lo que ha generado ruido interno dentro de La Moneda, sobre todo después de que un artículo de El Mercurio consignara esta exigencia.
La decisión de los concejales
Hasta ahora, al menos, hay claridad sobre el futuro de los concejales Catalina Ugarte y Cristóbal de la Maza, ambos militantes del Partido Republicano y representantes de la comuna de Las Condes.
La primera se desempeña como la jefa de gabinete del mandatario, es decir, cumple un rol de extrema confianza y que le exige un desempeño exclusivo. Por su parte, De la Maza es el jefe de asesores del ministro de Transportes, Louis de Grange.

Ambos han asistido parcialmente a las sesiones del concejo municipal de Las Condes de las últimas semanas y sus roles dentro del Ejecutivo han sido objeto de conversación entre sus pares, los que recuerdan la existencia de ese compromiso no escrito. Más de alguno dice que también fue sondeado por la nueva administración, pero prefirió mantener su cargo de elección popular.
Como sea, Ugarte y De la Maza ya tendrían decidida una fecha para dejar sus puestos en el municipio. “Renunciaré el próximo jueves (16 de abril) a la municipalidad. Estamos pensando renunciar juntos con la Cata Ugarte ese día. Esta fue una regla del propio Presidente, y tenemos que asumirlo nomás”, dice el concejal De la Maza a The Clinic.
Incierto futuro en el caso de los consejeros regionales que se desempeñan en el Segundo Piso de La Moneda
La misma regla, en teoría, debería correr para los consejeros regionales que hoy cumplen cargos clave dentro del Segundo Piso, liderado por Alejandro Irarrázaval. Tal es el caso del ingeniero civil industrial Alvaro Bellolio (UDI), el ingeniero comercial Víctor Valdés y el abogado Ignacio Dülger (ambos republicanos). Sin embargo, aún hay dudas sobre el futuro de este grupo que se hizo cercano tras la primera vuelta.
El primero es encargado del área de políticas públicas y trabaja codo a codo junto a Irarrázabal. Es usual verlos juntos caminando por los pasillos de Palacio.

Su futuro como core, sin embargo, es incierto. Y es que dentro de La Moneda recuerdan que Bellolio ha jugado un papel importante en la ofensiva de la derecha para destituir al gobernador Claudio Orrego (ex-DC), debido a una causa de cesación ingresada al Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), que debería fallar en los próximos meses. El militante UDI incluso es mencionado como una de las cartas que podría reemplazar a Orrego en caso de que el Tricel lo destituya.
Por lo mismo, dentro del Gobierno hay quienes creen que en su caso se puede hacer una excepción. Por cierto, se da por hecho que continuará con sus labores en el Segundo Piso.
Dülger, por su parte, se ha desempeñado en la labor de revisión de antecedentes para la seleccion de seremis, así como la resolución de problemas durante la primera etapa de búsqueda, ademár de evaluar servicios críticos en el marco de los recortes presupuestarios que lleva adelante el Ministerio de Hacienda.

Quienes lo conocen señalan que es posible que en los próximos meses deje su función dentro del Segundo Piso y que mantenga sus labores como consejero regional metropolitano. Dülger, por lo demás, también es una de las alternativas que se menciona para reemplazar a Orrego en caso de ser destituido.
Por su parte, Valdés se desempeña como el jefe de gabinete de Irarrázaval, uno de los nombres de mayor peso de la actual administración. Por lo mismo, en La Moneda dan como un hecho que continúe en esa función por lo que varios pronostican que finalmente deje su cargo como consejero regional metroplitano.
De todos modos, dentro del Gobierno recalcan que la ofensiva contra Orrego no marca la pauta del Segundo Piso y que eso no es algo que se haya tomado en consideración. Además, se destaca que en algunos casos las remuneraciones acordadas son por debajo del tope de sueldos.
Otros en La Moneda también señalan que el espíritu de la norma apuntaba a evitar la existencia de operadores políticos, cosa que se distancia de las funciones que desempeñan los citados casos.
Fuente The Clinic





