Como una “pérdida absoluta”. Así califica Carlos Larraín la renuncia de Andrés Allamand a sus 39 años de militancia dentro de Renovación Nacional (RN).
Se trata de uno de los fundadores del partido, clave en las conversaciones del gobierno militar con la centroizquierda de la época, y más tarde, uno de los miembros de la “patrulla juvenil” de los años gobierno, que integraba junto a Sebastián Piñera y Evelyn Matthei dentro de la generación de recambio generacional de la derecha tras la dictadura. En lo formal, en RN explicaron que su salida, que se produjo hace ya dos meses, se debe a alejamiento de la política desde que asumió como Secretario General Iberoamericano en 2022, cargo en el que fue reelegido el año pasado.
“Es una pérdida absoluta, porque Andrés ha dado muchas batallas importantes en el plano político, que no se pueden olvidar. Por lo pronto, cómo ayudó en la transición desde el gobierno militar al sistema de elecciones. Se jugó entero. Así logró conseguir que se salvara lo esencial de lo conseguido en los 17 años de gobierno militar: la Constitución, el sistema de pensiones y el sistema de economía y mercado”, comenta a The Clinic Carlos Larraín que, al igual que Allamand, en el pasado lideró RN.

—¿Ha conversado con Andrés Allamand?
—No he conversado con él.
—¿Cómo se debe entender que en apenas dos semanas en RN renuncien dos expresidentes del partido?
—¿Quién es el otro?
—Mario Desbordes.
—Creo que es el resultado, en parte, de que RN ha tenido malos resultados electorales. Se equivocó medio a medio en la elección de candidatos para la presidencia, redujo su número de parlamentarios y esas cosas empiezan a repercutir.
“El sector liberal ha sido lo más miope que se puede. Apoyaron a la hija de un integrante de la junta militar”
—¿Se ha desdibujado el proyecto de RN?
—Yo creo que sí se desdibujó. Me parece que el principal problema es que el año 2025 RN decidió apoyar a la candidata Evelyn Matthei en base a las encuestas que circulaban 14 meses antes de la elección. El gran argumento para no apoyar a José Antonio Kast era que provenía de otro partido, que había sido beligerante. Bueno, pero Evelyn Matthei también provenía de otro partido que también había sido bastante beligerante en toda la vida de la combinación que se llama Chile Vamos.
Siempre la UDI tuvo una tendencia hegemónica difícil de resistir, porque en un momento se alió la UDI con el piñerismo, y esto era 2 contra 1.
—RN defendió en sus instancias el respaldo a Matthei.
—Ese sector liberal ha sido lo más miope que se puede. Fíjese que los liberales apoyaron a la hija de un integrante de la junta militar, siendo que se había denunciado a los cómplices pasivos en el año 2013, donde ella tuvo una perfomance malísima en la presidencial. La paliza más grande desde 1990.
Esa corriente que se llama “liberal” fue la que apoyó el sistema ultraproporcional en el que estamos, y que votó a favor de iniciar el proceso constitucional. Eso no lo entiende nadie. Esas son responsabilidades graves.
—Usted conoce a Andrés Allamand. ¿Cree que ya no se sentía identificado con el proyecto actual del partido?
—Le tiene que haber pasado eso. Tiene que ser eso una explicación. El proyecto actual por lo pronto todavía no se define. Veo que personeros de RN ya están queriendo distinguirse de la labor del gobierno, cuando cualquier persona de buena fe entiende que este gobierno la tiene muy difícil y que el gobierno de Boric empujó la barrera muy hacia la izquierda. Por lo mismo, volver a equilibrar la política chilena es una tarea muy difícil cuando no se tiene mayoría en una de las dos cámaras.
—¿Hay un problema de conducción?
—Sí, el error de apoyar a la candidata de la UDI fue grave.
—Se acaba de escoger una nueva presidenta, Andrea Balladares.
—Está recién empezando. No es justo cargarle la mano a ella, porque acaba de ser elegida hace 10 días.
“RN puede recuperar muy bien su rol anterior si afirma el pulso y apoya con coraje y lealmente al gobierno de José Antonio Kast”
—¿Está en declive RN?
—Los partidos tienen alzas y bajas. Si se afirma el pulso y se apoya con coraje y lealmente -y con la independencia que necesite- lo central del gobierno de José Antonio Kast, RN puede recuperar muy bien su rol anterior.
—¿Ha visto discolaje de algunos dirigentes?
—Algunas opiniones he oído que francamente me parecen incomprensibles dada la situación del país, que no es de quiebra -como alguien dijo-, pero sí es muy cuesta arriba. Todo esto antes del golpazo de los combustibles ya era muy difícil y hoy lo es aún más.
—¿Está conforme con este primer mes de gobierno?
Estoy completamente conforme. Naturalmente hay cosas que ajustar, como en todos los gobiernos. Recordemos que el 6 de abril de 2022 la ministra del Interior, Izkia Siches, decidió que ella iba a controlar Temuicuicui con un batir de pestañas, con su sola presencia. Esos sí que son errores gordos. Las equivocaciones que se pueden haber convertido ahora son de mínima cuantía, son más bien de envoltura, en una crisis que se ha hecho vertiginosa.
—¿Cuál debe ser el rol de RN dentro del gobierno?
—Creo que el rol del partido es colaborar muy de cerca en el trabajo parlamentario, que es el flanco más débil que tiene el gobierno. Que por lo demás muchas designaciones en el gobierno central apuntan a reunir los votos en el Parlamento, es ahí donde vamos a ver cuántos pares son tres moscas.
Fuente The Clinic





