“A veces la llamo porque no sé qué remedio tomar cuando me duele algo. También cuando estoy triste o tengo algún problema, hablamos casi siempre y es mi principal contacto”, dice Paula (31) cuando le preguntan por qué llama a su madre ante cualquier emergencia. Y no es la única según un estudio realizado por el Instituto de Ciencias de la Familia de la Universidad de Los Andes.
Ante la pregunta sobre a quién acudirían en primer lugar frente a una crisis, los jóvenes de 18 a 34 años eligieron a su madre de forma mayoritaria con un 49%. Este patrón se repite en todos los grupos socioeconómicos del país, con una sola excepción: el segmento ABC1, donde la pareja ocupa el primer lugar.
En la pregunta ¿A quién acudiría ante la necesidad del cuidado de sus hijos? El 72% de la muestra buscaría este apoyo en la familia directa. En la práctica, esto recae frecuentemente en las madres y abuelas, quienes continúan teniendo un rol preponderante en el cuidado de las nuevas generaciones. El sondeo también arroja resultados sobre la importancia de la familia, dado que un 61% de la población chilena pedirá apoyo a la familia directa ante problemas de vulnerabilidad emocional y un 60% acudirá a la familia ante una crisis económica.
La madre como figura central
En el estudio también señala que un 80% de los encuestados señaló a su familia en primer lugar de sus preferencias a la hora de acudir por ayuda ante un problema económico de grandes proporciones, porcentaje que baja a medida que sube la edad de los encuestados. En tanto, ante una emergencia económica de envergadura, un 60% de la población chilena acudirá a la familia directa -en primer lugar- mientras que solo un 15% se apoyaría en una institución financiera.
Jimena Valenzuela, directora del Instituto de Ciencias de la Familia, apunta que “los resultados del estudio muestran que la figura materna siga siendo el principal puntal de la familia en todos los grupos socioeconómicos. Se puede visualizar la valoración de la maternidad en la sociedad con estos resultados. Esto también presenta un desafío de fomentar la corresponsabilidad parental”.
“Podemos señalar que la familia sigue siendo la institución más apreciada por las personas y la mayor fuente de apoyo económico y emocional. Esto podría deberse a los lazos afectivos que se generan al interior de las familias, que en definitiva motivan a las integrantes a ayudar, a sostener y a preocuparse por sus miembros”, explica la académica.
Fuente The Clinic






