Quiroz acusa millonaria “inconsistencia” en proyección de deuda del gobierno de Boric y anuncia investigación administrativa

Tras dos cambios de fecha, hoy el ministerio de Hacienda publicó el Informe de Finanzas Públicas (IFP) correspondiente al primer trimestre de este año, el primero de este gobierno. El ministro de la cartera, Jorge Quiroz, citó a conferencia de prensa para señalar que el IFP del anterior gobierno estaba mal calculado y que tanto el déficit fiscal como la deuda serían mayores que las informadas, anunciando una investigación sumaria.

El titular de cartera explicó que el IPF de febrero proyectaba un déficit fiscal efectivo de 1,8% del PIB, pero acusó que no incluía ciertas materias. “Hemos detectado gastos no considerados como el reajuste del sector público de US$ 800 millones. Además, encontramos gastos que no habían sido devengados el año pasado y detectamos una sobrestimación de ingresos, entre ellos lo que se preveía por la ley de cumplimiento tributario”. Si se incorporan estas cifras, el ministro dijo que el déficit debía ser de 2,9%. Ahora, en este informé lo ajustó a -2,4% para este año.

“El número de 1,8% de déficit resulta inverosímil. Ahora estamos haciendo un esfuerzo y en eso se basa nuestra proyección de -2,4% que es una proyección pasiva, y no es la que va a estar en nuestro decreto fiscal que buscará una meta más ambiciosa”, expresó el ministro.

Inconsistencias en la deuda futura

Respecto de la deuda, manifestó que se detectaron inconsistencias en la deuda futura del IFP de febrero en torno $9 billones. “No es que la deuda del año pasado haya estado mal medida, es que las proyecciones de deuda a futuro basadas en las proyecciones de déficit a futuro, que hacían en ese informe, no son consistentes con esos déficit”, explicó.

En este IFP se indica que en el marco de las actualizaciones fiscales relativas al escenario macroeconómico, revisión de ingresos e incorporación de presiones y ajustes de gasto, “se identificaron inconsistencias entre la trayectoria del balance y la proyección de la deuda. Lo anterior, debido a que mientras que los déficits se profundizaron en $13,5 billones con respecto al IFP3T25, la deuda bruta solo se incrementó en $3,9 billones. Este hallazgo llevó a reestimar la proyección de deuda bruta, concluyendo que la deuda proyectada debió haber sido mayor a la informada”.

“Lo que se dijo en esa oportunidad que la deuda se había estabilizado, no es el caso. Para nosotros un activo tan importante como lograr los déficit, es la credibilidad de nuestras instituciones, que sean respetadas”, precisó Quiroz.

Y anunció una investigación sumaria: “Se podrá a veces diferir de las proyecciones pero deben tener una base técnica creíble. Esta inconsistencia nos llamó poderosamente la atención y por lo tanto se instruyó una investigación interna de carácter administrativo para determinar como fue que ocurrió aquello, y quien fue el responsable, si fue un error o hay otro tipo de elementos”.

En ese sentido dijo que se iban a revisar los procedimientos de rechequeo de datos.

Consultado sobre posibles sanciones a autoridades anteriores, indicó que no iba a especular y recalcó: “hay cosas que se dictamina en lo administrativo y otras que siguen más allá. La Dipres va a hacer lo que tenga que hacer. No sabemos si el error es voluntario o involuntario, pero generan una inconsistencia que lleva a sobrepasar el límite de 45% de la deuda”.

El ministro sostuvo que el decreto con las metas fiscales de esta administración se publicará el 9 de junio, y en ese momento se conocerían nuevas medidas para ir cumpliendo el objetivo de controlar el gasto. “Partimos con una mochila entre US$ 4 mil a US$ 5 mil millones más de lo que pensábamos originalmente. Siempre dijimos que nuestro ajuste sería de US$ 6 mil millones, por lo tanto tenemos un problema de US$4 mil millones que debemos ver como se resuelve”, declaró sin desestimar la posibilidad de solicitar una autorización para endeudarse más este año.

“Este ministerio va a hablar siempre con la verdad, vamos a ser conservadores, tenemos un norte claro reordenando las cuentas fiscales, el trabajo va a ser un poco más pesado de lo que habíamos imaginado” sentenció, solicitando al Congreso que apruebe el proyecto de reconstrucción. 

Rebaja proyección de crecimiento a 2,1%

En el Informe se indica que las medidas de contención y eficiencia del gasto implementadas a la fecha y los esfuerzos por el lado de los ingresos “tienen un efecto significativo sobre las proyecciones de 2026. Sin ellas, el balance efectivo se ubicaría en torno a -2,9% del PIB, en lugar del -2,4% reportado en este informe, con la consiguiente mayor presión sobre la deuda bruta del Gobierno Central”.

Respecto a las proyecciones macro este IFP es más pesimista en crecimiento al estimar un 2,1% de crecimiento del (Producto Interno Bruto) para este año, versus el 2,4% contenido en el IFP de febrero. Este ajuste se debe a que “principalmente por un menor desempeño esperado del sector minero (0,0%). Por su parte, el PIB no minero crecería 2,4%, impulsado por la demanda interna, especialmente por la inversión en los sectores minero y energético”.

Respecto de la inflación anual se proyecta un punto más de 2,7% de febrero a 3,7%.

La buena noticia va por el valor del precio del cobre cuya estimación aumenta de 515 centavos de dólar a 546 centavos de dólar; mientras que para el petróleo pronostica un alza a US$84 el barril, versus los US$60 del IFP de febrero.

En cuanto a los ingresos, este IFP proyecta $78.814.783 millones (21,7% del PIB), “por debajo de lo previsto en el IFP 4T25, debido principalmente a menores ingresos tributarios no mineros”. Y el gasto del Gobierno central total llegaría a $87.550.259 millones (24,1% del PIB), “por sobre lo contemplado en el IFP previo. Ello responde a mayores presiones derivadas de obligaciones vigentes y medidas de apoyo frente al alza de combustibles, parcialmente compensadas por las acciones correctivas de gasto implementadas durante 2026”.

De esta forma el déficit efectivo proyectado para 2026 alcanza 2,4% del PIB y el déficit estructural 3,7% del PIB; con una deuda de 43,1% del PIB.

Respecto del escenario futuro con un supuesto de crecimiento entre 2,2 y 2,3% entre 2027 y 2030, se estima un déficit efectivo de -1,7% en 2027 para llegar a -1,4% en 20230. Mientras que la deuda llegaría a 46,5% del PIB en 2030, por encima de lo considerado “nivel prudente”.

Fuente The Clinic