La Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso aprobó por unanimidad la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto. Tras este hito, la iniciativa continuará con la fase final del proceso de adjudicación de sus obras habilitantes, mientras que el inicio de trabajos se proyecta para 2027.
Como un hito clave para el desarrollo portuario del país se podría calificar la aprobación que vivió este martes el proyecto Puerto Exterior de San Antonio. Esto, luego de que la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de la Quinta Región diera el visto bueno —por unanimidad— a la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto, tras seis años de tramitación ambiental.
Esta decisión se produjo poco después de que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Valparaíso emitiera —de manera favorable— el Informe Consolidado de Evaluación (ICE) de la iniciativa, poniendo fin a una extensa etapa, que incluyó tres procesos de participación ciudadana, tres adendas y una consulta indígena.
Así las cosas, el primer paso a seguir por parte de la Empresa Portuaria de San Antonio (EPSA) será continuar con la fase final de la licitación internacional de las obras habilitantes, proceso que inició en 2025 y cuya adjudicación está prevista para este año.
En concreto se trata de la licitación que contempla la construcción del molo de abrigo; el dragado para la generación de la dársena y el canal de acceso; explanadas; acceso ferroviario con dos estaciones; instalaciones de faenas y medidas de compensación y mitigación medioambiental. Todas las obras mencionadas implican una inversión de US$1.950 millones por parte de EPSA.
Los avances que se concretaron hoy ocurren después de que, en noviembre de 2025, seis empresas y consorcios internacionales fueran precalificados para disputar la construcción de las primeras obras del proyecto, cuyo inicio se proyecta para 2027.
Durante esta etapa, el proyecto requerirá un promedio de 1.500 trabajadores, con un peak de 2.800. Mientras que, en operación plena, generará más de 2.000 empleos, además de nuevas oportunidades laborales en logística, transporte, mantenimiento, comercio local y servicios complementarios.
En total, Puerto Exterior considera una inversión público-privada de US$4.450 millones, buscando ampliar y modernizar el principal sistema portuario del país.
Una vez que el megapuerto se encuentre en plena operación, permitirá triplicar la capacidad de transferencia de carga del puerto actual, alcanzando cerca de 60 millones de toneladas al año.
Finalmente, el proyecto contempla medidas ambientales y urbanas, como la protección del humedal urbano Lagunas Ojos de Mar, el desarrollo del Parque Lagunas de Llolleo, la remodelación del Parque DyR y la construcción del Paseo El Molo, lo que conformará un circuito de alrededor de 60 hectáreas de nuevos espacios públicos.






