La administración de Donald Trump propuso imponer un arancel adicional del 12,5% a todos los productos provenientes de Chile.
Esto, luego de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) concluyera que el país no ha impuesto ni hecho cumplir eficazmente una prohibición a la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso.
La medida fue anunciada este martes y forma parte de una investigación que abarca a 60 economías, iniciada en marzo bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, herramienta que Washington utiliza para enfrentar prácticas extranjeras consideradas injustificadas, discriminatorias o perjudiciales para el comercio estadounidense.
Ante esto, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, señaló: “Estamos negociando, tenemos un tratado libre de comercio, muy buenas relaciones con Estados Unidos, y esto se entiende que es una recomendación no vinculante”.
Por su parte, el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, afirmó: “Chile tiene un tratado de libre comercio con Estados Unidos, se sigue negociando el tema del 10%, no es una recomendación que sea de carácter vinculante, existen muy buenas relaciones con Estados Unidos, así que esperamos que esta recomendación no pase a ser más allá de eso”.
¿Por qué Chile quedaría sujeto a la tasa más alta?
En su informe, la USTR determinó que Chile se encuentra entre las 54 economías que no han establecido ni aplicado de manera efectiva dicha prohibición, ya sea porque no lo contempla su normativa o porque no ha suscrito un Acuerdo sobre Comercio Recíproco con EE.UU. en el que se haya incluido este compromiso.
El organismo concluyó que “los actos, políticas y prácticas de Chile relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso son irrazonables y obstaculizan o restringen el comercio estadounidense”.
La USTR también determinó que el incumplimiento “restringe el comercio de EE.UU.” al someter a los productores estadounidenses a una competencia desleal tanto en el mercado interno como en terceros mercados, y que permite que las empresas que utilizan trabajo forzoso produzcan bienes a menor costo, distorsionando las condiciones de mercado.
Dos niveles arancelarios: 10% y 12,5%
La propuesta contempla dos niveles arancelarios. Las economías que ya disponen de una prohibición efectiva sobre importaciones con trabajo forzoso, o que se han comprometido a implementarla mediante acuerdos comerciales con Estados Unidos, enfrentarían un gravamen adicional del 10%. Chile, al no cumplir ninguna de esas condiciones, quedaría sujeto a la tasa más alta del 12,5%.
Junto a Chile, en el mismo grupo se encuentran países como Brasil, China, India, Israel, Japón, Perú, Rusia y Turquía, entre otros.
Seis economías adicionales fueron categorizadas de forma distinta: Canadá, Ecuador, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistán figuran entre las que han establecido una prohibición formal pero no la han aplicado con eficacia, y también quedarían sujetas a aranceles.
Plazo hasta el 22 de junio para consulta pública
El proceso aún se encuentra en fase de consulta y las medidas definitivas serán evaluadas una vez concluida la recepción de antecedentes y testimonios.
La USTR abrió un período de consulta pública y fijó el 22 de junio como plazo para que empresas, asociaciones y otras partes interesadas soliciten participar en las audiencias públicas.
Fuente CNN Chile





