El ABC para entender la nueva normativa de la CMF que cambia y aumenta el pago mínimo de las tarjetas de crédito

Pagar más para endeudarse menos. Ese el objetivo de la nueva normativa anunciada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) que empieza a regir mañana. La medida establece un pago mínimo en las tarjetas de crédito, aunque se aplicará de forma gradual.

Pero, ¿qué cambia? Hasta el momento, el pago mínimo cubría los intereses generados por saldos no pagados en meses previos, junto con algunas comisiones. Ahora, el pago mínimo deja de ser una herramienta que permitía postergar gran parte de la deuda y pasa a exigir una amortización efectiva del capital.

El académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, Pablo Müller, señala que esta modificación implica cuotas mínimas potencialmente altas, pero también una disminución más rápida del endeudamiento y del costo financiero acumulado.

Para entender, primero hay que diferenciar entre deuda financiable y no financiable en la tarjeta de crédito. La deuda no financiable es aquella que debe pagarse si o si, mensualmente, compuesta por la cuota correspondiente a compras sin intereses, intereses de toda la deuda, comisiones y otros cargos como impuestos o seguros; mientras que la financiable es el monto de cada compra sin plazos específicos.

La nueva fórmula apunta a que el pago mínimo corresponde al 100% de los cargos no financiables más el 5% del saldo financiable. Antes el cálculo solo dependía de las políticas de cada banco y que, en algunos casos, permitía pagos mínimos muy bajos respecto al total de la deuda.

Sube el pago de las cuotas sin interés

¿Y qué pasa con las cuotas sin interés que ofrece el comercio para las compras?

El académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, Nicolás Román, explica que ahora pasan a formar parte de los montos no financiables, cuyas cuotas se deben pagar obligatoriamente mes a mes.

“Esto significa que (las cuotas sin interés) deberán incorporarse al pago mínimo y no podrán seguir refinanciándose. Sin embargo, esta exigencia se aplicará gradualmente. Inicialmente, solo el 25% de las cuotas sin interés que vencen en el mes deberá pagarse dentro del período siguiente y, cada seis meses, ese porcentaje aumentará en 25 puntos porcentuales hasta llegar al 100%”, indica Román.

Sobre cuánto subirá o no el monto mínimo de pago, dependerá del comportamiento de cada persona. En ese contexto, Müller señala que “el pago mínimo aumentará principalmente para quienes mantienen saldos rotativos elevados, pagan sistemáticamente el mínimo o acumulan múltiples compras en cuotas. En cambio, el efecto será reducido para quienes pagan regularmente una parte significativa de su deuda o liquidan el total facturado cada mes”.

Cuotas con interés

Con este nuevo cambio las cuotas con interés se dividen en dos componentes para efectos del cálculo del pago mínimo: el interés generado en el período de facturación y el capital que se está amortizando todos los meses.

El interés correspondiente a la cuota se incorpora a la deuda no financiable, que se debe pagar en su totalidad mensualmente. En cuanto al capital de la cuota con interés, se considera en el monto financiable, del que se exige solo pagar el 5% mes a mes como mínimo.

En suma, dado que ahora también se exige pagar la totalidad de los intereses generados por las cuotas con interés dentro del mínimo, el monto a desembolsar mensualmente por este concepto también se incrementará.

Uso del crédito

Müller anticipa que esta nueva normativa podría moderar el uso del crédito rotativo al exigir una mayor capacidad de pago mensual, lo que se traduce en que algunos hogares tengan un uso más cauteloso de este tipo de instrumentos.

Y agrega: “Respecto de las cuotas sin interés, es probable que continúen siendo una herramienta comercial relevante, aunque los consumidores deberán considerar que estas obligaciones tendrán una incidencia creciente en el pago mínimo exigido. En el largo plazo, la medida favorece un endeudamiento más sostenible y reduce el riesgo de sobreendeudamiento persistente”.

Sin embargo, la gradualidad de la aplicación de esta medida evitará un impacto brusco en el comercio y en el uso de las cuotas sin interés. Además, según explica el académico de la Universidad Autónoma, la norma contempla algunas excepciones a pactar con los bancos, lo que podría permitir no pagar intereses hasta en dos meses consecutivos durante un año.

Fuente The Clinic