Cada día recibe hasta 3.500 comensales que disfrutan de comida mexicana, pero gran parte de su atractivo son los espectáculos. Cada 20 minutos, clavadistas, personajes disfrazados y magos presentan funciones e interactúan con los clientes.
Hace cinco años, el restaurante fue rescatado de la quiebra y del cierre por Stone y Parker, creadores de South Park y del musical de Broadway The Book of Mormon. Ambos crecieron en el área de Denver y visitan Casa Bonita desde que eran niños. Les gustaba tanto el restaurante que fue el eje de un episodio de South Park en 2003, e incluso llamaron “Casa Bonita” a sus oficinas.
“Se podía ver lo que este lugar representaba en los años 70, cuando lo construyeron. Intentaban crear una especie de pequeño Disneyland aquí”, dijo Trey Parker al programa Today, de NBC, en 2023.
Según Shields, Parker y Stone han visitado el restaurante recientemente, pero no han asistido a ninguna de las 14 sesiones de negociación con Actors’ Equity. Añadió que los artistas ganan entre US$ 21 y US$ 26 por hora, unos US$ 10 menos por hora que los meseros, quienes además reciben propinas y obtuvieron un aumento salarial poco después de la reapertura del restaurante.
Shields y los artistas sindicalizados dijeron a CNN que carecen de medidas básicas de protección, ya que no existe un protocolo para casos de un atacante armado, un plan de acción ante emergencias ni personal de seguridad para quienes interactúan con los clientes.
Además, aunque el sindicato ya hizo concesiones sobre licencias remuneradas, pago de días festivos, remuneraciones adicionales y salarios, la gerencia ha ofrecido un aumento inferior a US$ 1 por hora, según Shields.
“Es realmente desalentador porque están poniendo sus vidas en riesgo y nadie está velando por ellos”, dijo Shields.
Además, aseguró que no ha recibido ninguna respuesta de Parker y Stone.
“Solo hay silencio, un silencio absoluto”, afirmó.
Supuestas conmociones cerebrales, hipotermia y acoso sexual
Cuando Stone y Parker reabrieron Casa Bonita en el verano de 2023, contrataron a la clavadista Bethel Lindsley para formar un equipo de profesionales. Lindsley, quien actúa en Casa Bonita y además dirige el equipo de clavados, fue gimnasta y artista de circo, y tiene experiencia en espectáculos acuáticos en cruceros de Royal Caribbean y en The Han Show, en China.
Originaria de Denver, Lindsley se sintió atraída por el singular encanto de Casa Bonita. Pero también tenía preocupaciones.
“Ha sido una lucha muy larga y difícil lograr que Casa Bonita implemente protocolos de seguridad realmente efectivos. Cuando llegué, lo primero que le pregunté a la gerencia fue cuáles eran los protocolos de seguridad para el equipo de clavados. No había ninguno”, dijo Lindsley.
Según Lindsley, los clavadistas de Casa Bonita son deportistas universitarios de primera división o artistas con experiencia en circo y espectáculos acuáticos.
El escenario para los clavados en Casa Bonita es inusual. Los artistas saltan desde varios riscos de hasta casi cinco metros de altura hacia una piscina de apenas 3,8 metros de profundidad y cerca de 6,9 metros por lado. Hacen clavados individuales y en pareja, y para salir de la piscina deben escalar una pared de roca.
Según Lindsley, un clavadista sufrió una conmoción cerebral bajo el agua después de un salto. También aseguró que, en una ocasión, la temperatura de la piscina no se reguló adecuadamente y un integrante del equipo sufrió hipotermia. Además, afirmó que varios artistas presentaron intoxicación por cloro porque los niveles del químico no se controlaban con regularidad.
Algunos de sus compañeros renunciaron. También aseguró que los clavadistas de su equipo ganan un 35 % menos que el estándar de la industria.
Joshua Emerson trabaja medio tiempo como actor de personajes disfrazados en Casa Bonita y gana US$ 23 por hora. Tres veces por semana, durante cuatro horas, interpreta a Moko, el gorila. Dice que “adora al personaje” y considera a Parker y Stone sus héroes. Emerson también es comediante de stand-up y asegura que el dúo creador de South Park lo inspira a ser un mejor escritor.
Cuando los clientes compran una entrada para Casa Bonita se les informa que no pueden tocar a los artistas, pero, según Emerson, no hay ningún aviso visible con esa advertencia cuando llegan al restaurante.
“He sido víctima de tocamientos sexuales más de 20 veces desde que trabajo aquí”, dijo Emerson. Añadió que no hay personal de seguridad para proteger a los artistas y que quienes cometen esas agresiones no enfrentan consecuencias.
“Es difícil porque lo único que quiero es hacer reír a la gente y entretenerla, y todo este proceso ha hecho que eso sea muy complicado”, dijo.
Casa Bonita no respondió a las preguntas de CNN sobre las acusaciones específicas formuladas por los artistas.
En mayo, Parker y Stone participaron en el programa Jimmy Kimmel Live y hablaron sobre Casa Bonita. Contaron que esperaban invertir entre US$ 7 millones y US$ 8 millones en el restaurante, pero que la remodelación y modernización terminó costando cerca de US$ 50 millones.
“Todo va muy bien y creemos que recuperaremos la inversión en algún momento… quizá en 2040 o 2045”, dijo Parker a Kimmel.
“Ya casi alcanzamos el punto de equilibrio”, agregó Stone.
Los artistas aseguran que el restaurante está lleno de clientes casi todo el tiempo y creen que Parker y Stone tienen los recursos para aumentar los salarios.
“El objetivo de sindicalizarnos es corregir de manera permanente estos problemas para todos los artistas que trabajen en esta empresa, durante todo el tiempo que siga abierta, que esperamos sean otros 50 o incluso 100 años. Queremos que el negocio tenga éxito”, dijo Lindsley.
Es algo personal
Durante el último año, Actors’ Equity ha presentado al menos siete denuncias laborales contra Casa Bonita ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales por presuntas represalias y por negarse a negociar.
Para Shields, quien dirige negociaciones mucho más amplias entre los 51.000 miembros de Actors’ Equity y organizaciones como la Broadway League, que representa a los espectáculos de Broadway, el conflicto en Casa Bonita es pequeño, pero muy personal.
“No hace falta mucho tiempo para darse cuenta de lo desalentador que es visitar un lugar y ver a jóvenes entusiasmados por actuar al máximo nivel, haciendo acrobacias increíbles o entreteniendo al público… y luego comprobar personalmente que no están siendo bien cuidados”, dijo Shields.
“He trabajado suficiente tiempo en Broadway para saber que el elenco, las personas que están allí día tras día, son realmente la columna vertebral de lo que hacemos”.
Fuente CNN Chile






