El exministro de la Corte Suprema Patricio Valdés respaldó este viernes la actuación del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, en la controversia por las rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.
En entrevista con Desde la Redacción de La Tercera, el exmagistrado defendió la legalidad de los decretos firmados por el secretario de Estado y descartó que existan fundamentos para impulsar una acusación constitucional en su contra.
“Jurídicamente, lo que se hizo está bien”, afirmó Valdés, quien también sostuvo que no se puede acusar al ministro de haber incumplido la aplicación de las leyes.
En ese contexto, cuestionó las motivaciones de los sectores opositores que buscan establecer responsabilidades políticas por las rebajas de penas.
“No hay motivos para una acusación constitucional. Y lo que quiere la oposición, me da la impresión, que estaba tan dividida, es que encontró algo que los reúna”, manifestó.
Defensa del criterio jurídico de Rabat
La controversia se ha concentrado en el cambio de criterio del Ministerio de Justicia respecto de las rebajas de condenas por delitos sexuales contra menores, luego de que una modificación legal de 2022 restringiera el acceso a este beneficio.
A diferencia de sus antecesores, que recurrieron a los tribunales para defender el rechazo de determinadas solicitudes, Rabat ha respaldado la firma de los decretos a partir de su interpretación de la normativa y de los pronunciamientos judiciales.
Valdés, quien compartió labores académicas con el actual ministro durante una década en la Universidad del Desarrollo, defendió su trayectoria personal y profesional.
“Al ministro Rabat yo lo conozco, es un hombre muy íntegro”, señaló, antes de plantear que sus antecesores pudieron actuar con mayor habilidad política.
Sin embargo, enfatizó que su evaluación no responde a consideraciones de ese tipo: “Yo creo que él actuó de acuerdo con la Constitución y la ley”.
Finalmente, el exministro de la Suprema criticó el ambiente de la sesión de la Cámara de Diputadas y Diputados en la que Rabat debió explicar las decisiones de su cartera, instancia que calificó como “una verdadera jauría”.





