Hoy, el Gobierno de Chile suscribió dos acuerdos con Estados Unidos en materia de minerales críticos y seguridad, en una ceremonia realizada en la Cancillería, encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.
Uno de ellos es el Memorando de Entendimiento sobre minerales críticos Chile – EEUU (MOU)que este gobierno comenzó a trabajar desde el 12 de marzo, un día después de haber asumido. El documento fue suscrito por la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez; el subsecretario de Minería, Álvaro González; y el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd.
En el texto del MOU de siete páginas se inicia con algunos considerandos como expresión de intenciones, señalando que ambos países “desean apoyar el suministro de minerales críticos y tierras raras, en estado bruto y procesados, cruciales para la seguridad nacional y las industrias comerciales de ambos países; mediante el uso de herramientas de política económica e inversión coordinada para acelerar el desarrollo de mercados diversificados, líquidos y justos de minerales críticos y tierras raras”.
La importancia de los minerales críticos y las tierras raras se debe a que son insumos esenciales para la producción de tecnologías avanzadas.
Contenido del MOU de tierras raras
En términos precisos el Memorando señala:
Los Participantes (países) se comprometen a intensificar los esfuerzos de cooperación para acelerar el suministro seguro de minerales críticos y bienes con valor agregado necesarios para apoyar la seguridad nacional, la fabricación de tecnologías avanzadas y sus respectivas bases industriales. Esto incluye aprovechar herramientas de política existentes, como la infraestructura de demanda industrial y acopio estratégico de los Estados Unidos y las reservas estratégicas de ambos Participantes, así como fomentar capacidades de desarrollo industrial para exportar productos con valor agregado.
Se comprometen a promover el apoyo gubernamental y del sector privado, incluyendo gastos de capital y operativos mediante garantías, préstamos, inversiones de capital, acuerdos de compra, seguros o facilitación regulatoria.
De acuerdo a ello se pueden identificar conjuntamente proyectos de interés para abordar brechas en cadenas de suministro prioritarias; facilitación de financiamiento de proyectos ubicados en cada país, destinados a generar productos finales para compradores en Estados Unidos y Chile, entre otras.
Respecto de permisos, se indica que los Participantes tienen la intención de intercambiar información sobre sus respectivas medidas para acelerar, simplificar o facilitar los procesos y tiempos de permisos, incluyendo mejoras regulatorias para permisos de minería, separación y procesamiento de minerales críticos y tierras raras, en el marco de sus respectivas leyes.
Señala que ambos “tienen la intención de trabajar de buena fe para proteger sus mercados internos de minerales críticos contra políticas no de mercado y prácticas comerciales desleales”. Se establece que se comerciará en forma preferencialmente con quienes cumplan los altos estándares y se indica la posibilidad de incluir precios de referencia.
Asimismo, se deja abierta la puerta para trabajar con socios internacionales para desarrollar un marco global a futuro para tratar los desafíos internacionales asociados.
Además en cuanto a venta de activos acuerdan intercambiar mejores prácticas; a promover la inversión en tecnología de reciclaje de minerales y a trabajar juntos para asegurar la gestión de chatarra de minerales críticos y tierras raras, colaborar con terceras partes, para garantizar la seguridad de las cadenas de suministro.
Y finalmente se establece la intención de cooperar en el mapeo de recursos minerales en Chile, los Estados Unidos y en otros lugares determinados mutuamente, para apoyar cadenas de suministro de minerales críticos diversificadas.
Esta iniciativa, señalan desde Cancillería, se enmarca en los objetivos y avances impulsados por la cartera durante sus primeros 90 días de gestión, “en línea con una agenda orientada a fortalecer la inserción internacional de Chile, diversificar mercados y generar condiciones para atraer nuevas inversiones”.
Fuente The Clinic






