Anthropic publicó este jueves un informe en el que revela que Claude, su modelo de inteligencia artificial, ya redacta más del 80% del código que se integra a la base de datos de la compañía, cifra que era de un dígito antes de febrero de 2025.
Como resultado, los ingenieros de Anthropic producen en el segundo trimestre de 2026 ocho veces más código por día que en 2024, no porque trabajen más, sino porque Claude escribe el código mientras el ingeniero dirige y revisa.
La empresa advierte que esta aceleración apunta hacia un escenario de autorreferencia recursiva, donde la inteligencia artificial sería capaz de diseñar y desarrollar sus propias versiones sucesoras sin intervención humana.
De tareas de 4 minutos a tareas de 12 horas en dos años
En marzo de 2024, Claude era capaz de completar tareas de software que a un humano le tomaban 4 minutos. Un año después, ese horizonte se extendió a una hora y media.
Hoy, Claude Opus 4.6 maneja tareas de 12 horas, y la tendencia sugiere que antes de que termine 2026 podría abordar tareas que a una persona le tomarían días enteros.
En investigación, el modelo más avanzado de Anthropic ya supera la decisión humana en el 64% de los casos cuando se trata de elegir el siguiente paso en un experimento, frente al 51% que registraba en noviembre de 2025.
Pese a estos avances, Anthropic es explícita en señalar que la autorreferencia recursiva completa aún no existe y no es inevitable. Claude puede ejecutar tareas con excelencia cuando alguien le fija el objetivo, pero aún carece de la capacidad de decidir qué problemas vale la pena resolver.
Esa distinción —entre hacer y decidir qué hacer— es lo que separa al Claude de hoy de un sistema capaz de construir autónomamente a su propio sucesor. Sin embargo, la compañía advierte que esa brecha se está cerrando más rápido de lo que la mayoría de las instituciones anticipan.
Anthropic propone pausar el desarrollo de IA, pero solo si todos lo hacen
Ante ese escenario, Anthropic tomó una posición inusual para una empresa en plena carrera tecnológica: propuso que sería bueno para el mundo tener la opción de frenar o pausar temporalmente el desarrollo de IA de frontera, para que las estructuras sociales y la investigación en seguridad puedan ponerse al día.
“Creemos que sería bueno para el mundo tener la opción de frenar o pausar temporalmente el desarrollo de IA de frontera, para que las estructuras sociales y la investigación en alineación puedan ponerse al día con el avance de la tecnología”, afirmaron.
Sin embargo, la compañía es clara en que una pausa unilateral no resolvería el problema, ya que solo cambiaría quién lleva la delantera.
Por eso condicionó su disposición a detenerse a que otros laboratorios líderes hagan lo mismo de forma verificable, y anunció que el Instituto Anthropic trabajará para construir los mecanismos técnicos e institucionales que harían posible esa verificación.
La compañía advirtió sobre los riesgos del escenario más extremo: si los sistemas de IA alcanzan la capacidad de mejorarse a sí mismos de forma autónoma, el ritmo del desarrollo dejaría de estar determinado por los humanos y pasaría a depender exclusivamente de la disponibilidad de capacidad computacional.
Fuente CNN Chile






