Jorge Rodríguez, expresidente del CFA advierte: “bajar la tasa de impuesto corporativo en el corto plazo genera más déficit fiscal”

Una advertencia respecto de cómo se complementan las medidas del proyecto de reconstrucción o misceláneo con las metas autoimpuestas por el propio ministro de Hacienda, planteó el investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Jorge Rodríguez, al dar la bienvenida al seminario “La hoja de ruta de Hacienda: las tres metas del ministro Quiroz”.

Cabe recordar que las tres metas planteadas por el titular de Hacienda, Jorge Quiroz, son, que al cabo de cuatro años de gobierno, dejar una economía creciendo al 4%, un desempleo acercándose al 6% y un balance fiscal en equilibrio. El ex presidente de la Comité Fiscal Autónomo (CFA)  indicó que hay medidas que no necesariamente conversan con todas las metas: “Se espera que en el mediano plazo, el bajar la tasa de impuesto corporativo genere más inversión, más crecimiento y algo más de recaudación fiscal, pero en el corto plazo evidentemente eso genera más déficit fiscal. Hay que calibrar eso”.

Rodríguez hizo un balance en qué situación se encuentra cada una de esas variables. Respecto de lo primero, dijo que el promedio del crecimiento ha sido de 2% desde 2014 versus el 5,5% de los 30 años previos, por lo que llegar al 4% implicaría duplicar el crecimiento tendencial.

“Es un cambio bastante pronunciado en la tasa de crecimiento, es una meta muy exigente, muy deseada por todos, pero bastante difícil”, sostuvo.

Sobre lo segundo, explicó que el país acumula 38 meses de desempleo sobre el 8%, que la última vez que se situó cerca de 6% fue por un período corto en 2016, y que aún falta crear 300 mil empleos para llegar a los niveles prepandemia. “Algo que nosotros marcamos y que el ministro no menciona es que no solamente hay que fijarse en la tasa agregada de desempleo, sino que también en la tasa de formalidad y en disminuir la brecha de género en el mercado laboral”, sintetizó.

Y respecto de la última, recordó que la institucionalidad obliga a cada gobierno a plantearse metas específicas en materia fiscal dentro de los próximos 60 días. Destacó que también es muy desafiante llegar al equilibrio considerando que la deuda hoy se ha estabilizado en un 42% del PIB a solo 3 puntos del nivel fijado como prudente, y parte con un déficit 3,6% del PIB, indicando que en los últimos 18 años ha habido déficit estructural promedio de 2 puntos del PIB.

“Si cumple estas metas todo el país va a estar mejor. Así que bienvenidas aunque los puntos de partida hace que estas metas sean muy exigentes y por lo tanto no se van a cumplir por andar en piloto automático. Se requiere un plan”, añadió al manifestar tres advertencias.

La primera es que no todo es controlable por la autoridad sino que dependen del escenario externo; lo segundo, que espera que el ministro vaya dando rindiendo cuentas periódicas del avance de cada una, y lo tercero es hay metas que se potencian entre sí como el crecimiento de la economía con mayor empleo y otras que no. Por ello, advirtió: “hay que tener presente la magnitud y la temporalidad de los impactos de cada medida que se propongan en esta ley miscelánea. Eso es indispensable para advertir los riesgos a tiempo que afecten el cumplimiento de algunas de estas metas”.

Fuente The Clinic