El empresario chileno-alemán Horst Paulmann, fundador del holding Cencosud, quien falleció el 11 de marzo recién pasado a los 89 años, dejó un testamento en el que manifestó su voluntad respecto de cómo quería que fuera repartido el patrimonio que construyó a pulso durante su vida.
En lo grueso, según reveló Diario Financiero (DF), el testamento revela la voluntad expresada por Paulmann de que su cuarto hijo, quien es menor de edad, recibirá el 62,5% del patrimonio con el que contaba su padre antes de fallecer, dado que, del total de la herencia, a él le dejó la “cuarta libre disposición” (25%), y también la “cuarta de mejoras” (25%).
Asimismo, el texto señala que recibirá la proporción que le corresponde, —esto es, el 12,5%—, de la “mitad legitimaria” de la herencia, en igualdad de condiciones con sus otros tres hermanos mayores: Manfred, Peter y Heike Paulmann Koepfer —12,5% cada uno—.
El citado medio también detalló que Paulmann realizó, a lo largo de su vida, importantes transferencias y donaciones a sus tres hijos mayores, y que es por esa razón que decidió destinar dichos porcentajes adicionales a su hijo más pequeño, para totalizar el 62,5% de su herencia.
En ese sentido, los tres hijos mayores participan desde hace años en la matriz Quinchamalí Ltda., que controla Cencosud, por lo que cada uno posee un cuarto de esa firma. Sumado a esto, el testamento menciona tres propiedades sin detallar sus avalúos.
Los impuestos de los herederos de Paulmann
Pese a que aún no existe un plazo definido perentorio para repartir los bienes, sí lo hay para pagar el impuesto a la herencia. Así, fuentes consultadas por The Clinic, cuya identidad prefieren mantener bajo reserva, explican que el impuesto a las herencias y donaciones es el principal gravamen que aplica al fallecimiento de una persona.
Este tributo se activa independientemente de si existe o no un testamento. Por ejemplo, en el caso de Horst Paulmann, donde se modificó su testamento para favorecer a uno de sus hijos, aseguran que “el heredero que reciba una mayor asignación será quien deba afrontar una mayor carga tributaria”.
“El impuesto a las herencias es de naturaleza progresiva, con una tasa marginal que puede alcanzar hasta el 25%, y su cálculo depende directamente del monto asignado a cada heredero”, apuntan. De este modo, los parientes más cercanos suelen beneficiarse de rebajas, mientras que a los herederos más lejanos se les aplica un recargo especial.
Por otro lado, señalan que otro impuesto que puede gatillarse corresponde a la sobretasa de bienes raíces. “Este aplicaría en el caso de que existan inmuebles en la sucesión y el heredero además sea propietario de bienes raíces con anterioridad, los avalúos fiscales de estos se sumarán para determinar la sobretasa que debe pagarse, adicional a las contribuciones”, explican.
Por su parte, Carlos Smith, economista del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo, menciona que “si uno considera la legislación chilena, el impuesto a la herencia, para estos casos de altos patrimonios, estamos hablando de una tasa de 25%, y los hijos tienen una exención de 600 UTM para su parte de heredad. Estamos hablando de $40 millones, o un poco más de $40 millones”.
Smith calcula que el patrimonio alcanza los $3 billones, o sea, son cerca de US$3.300 millones. En esa línea, declara que “viendo la asignación que recibe, por ejemplo, cada hijo menor, que es el 12,5% de esos $3 billones, y sacando la exención, uno podría estimar que claramente entra en el tramo máximo, es decir, un impuesto de alrededor de $90.000 millones más o menos, por hijo”.
“Y en el caso del hijo menor, que el monto es mucho más grande, ¿no es cierto?, ahí tendríamos alrededor de $450.000 millones, también, claramente, en el tramo máximo y con la exención de los mismos $41 millones. Entonces, al final, estamos hablando que si sumamos todo lo que, todos estos impuestos, uno podría encontrar que van a pagar de impuestos casi $750.000 millones, quizás un poquito menos. Esa es una estimación”, acota Smith.
Lo anterior, insiste Smith, considerando que, hipotéticamente, el patrimonio heredado por Paulmann alcanza los $3 billones y que sus hijos deberán pagar las tasas máximas, que alcanzan el 25%.
Fuente: The Clinic






