Los enfrentamientos armados entre Tailandia y Camboya entraron en su segundo día consecutivo, desafiando los llamados internacionales a la paz y poniendo al borde del colapso total un alto el fuego firmado en octubre bajo el auspicio del presidente Donald Trump .
Al menos ocho personas murieron y unas 400.000 han sido evacuadas a lo largo de la disputada frontera, en lo que representa los combates más intensos desde un conflicto mortal en julio.
Un acuerdo de paz en ruinas y una escalada peligrosa
El ya frágil acuerdo, que Trump presentó como una victoria diplomática, parece desintegrarse mientras los combates se extienden a seis provincias fronterizas.
Ambos países se acusan mutuamente de iniciar las hostilidades, utilizando artillería pesada, drones y francotiradores . La retórica se torna más incendiaria, con el ministro de Relaciones Exteriores tailandés advirtiendo que la acción militar continuará “hasta que sintamos que la soberanía y la integridad territorial no están siendo desafiadas” .
La comunidad internacional, incluyendo a la ONU y EE.UU., urge a la desescalada, pero en el terreno prevalece la desconfianza y la violencia.
Fuente: CNN CHILE






