Advierten expertos: Chile enfrenta sus propios frenos para liderar la carrera del hidrógeno verde

  • En una columna publicada en “Reporte Minero”, el abogado Federico Rodríguez advierte que Chile corre el riesgo de perder liderazgo en el desarrollo del hidrógeno verde, pese a sus ventajas naturales y a los avances institucionales.

El abogado Federico Rodríguez, director de Energía e Infraestructura de Albagli Zaliasnik (AZ), advierte en una reciente columna de opinión en Reporte Minero que nuestro país enfrenta actualmente obstáculos para liderar en materia de hidrógeno verde, pese a sus ventajas naturales y a los avances institucionales logrados en los últimos años.

“Chile tiene hoy una oportunidad histórica: convertirse en líder global en la producción y comercio de hidrógeno verde”, sostiene Rodríguez. El país cuenta con ventajas comparativas difíciles de replicar —recursos renovables, estabilidad institucional y posicionamiento geográfico— y fue uno de los primeros en lanzar una estrategia nacional con metas ambiciosas. Sin embargo, advierte, “el potencial está, pero los obstáculos también, y muchos son autoinfligidos”.

El primer gran freno, según el experto, es la burocracia. Aunque la inversión en proyectos energéticos creció durante 2024, el proceso de tramitación sigue siendo “lento, fragmentado e incierto”. 

Las empresas deben navegar un complejo entramado de permisos ambientales, sanitarios, eléctricos, marítimos y de aguas, sin una ventanilla única ni criterios específicos para el hidrógeno. “El modelo de permisos actual fue diseñado para otra época, y para otro tipo de industria”, subraya. “Aplicar esta lógica a una tecnología emergente y altamente integrada —que combina energía, agua, transporte, químicos y exportación— es como intentar operar una red 5G con manuales de telefonía fija”.

A ello se sumaría la ausencia de una ley marco que regule el sector. “No existe aún una legislación moderna y específica para el hidrógeno”, señala, lo que obliga a las empresas a aplicar por analogía normativas pensadas para el gas natural o la electricidad, elevando los riesgos jurídicos y desincentivando la inversión.

Otro punto crítico que plantea Rodriguez es la infraestructura habilitante. Zonas con alto potencial renovable —como Magallanes y el norte grande— enfrentan limitaciones en este ámbito: redes eléctricas saturadas, puertos no preparados y escasez de agua apta para la electrólisis.. “Los grandes inversionistas no vienen a construir puertos o líneas eléctricas. Pero si esos elementos no están, simplemente no vendrán”, advierte. “Las soluciones habilitantes no son un accesorio del proyecto, son su condición de posibilidad”.

Del relato a la ejecución

En Chile, hay cerca de 75 proyectos de hidrógeno verde en desarrollo, según datos de la Asociación Chilena del Hidrógeno. Un ejemplo de esta nueva generación de proyectos es INNA, de AES Andes, iniciativa que busca posicionarse como referente en la producción de hidrógeno y amoniaco verde bajo los más altos estándares internacionales. Su emplazamiento, en la región de Antofagasta, fue definido considerando variables ambientales, logísticas y técnicas que permitan un desarrollo responsable, con beneficios locales y aportes concretos a la transición energética del país.

De acuerdo al abogado, aunque el Gobierno ha presentado avances —como el Plan de Acción 2023–2030 y un proyecto de ley con incentivos tributarios, además de la recientemente aprobada ley de permisos sectoriales—, el desafío sigue siendo transformar la planificación en resultados concretos, dice Rodríguez en su columna: “El liderazgo inicial que tuvimos en esta carrera ya no es exclusivo. El capital global irá donde encuentre menos fricción, no necesariamente donde haya más sol o viento”.