El intento de La Moneda por ordenar a los 27 votos clave del Senado para garantizar la prosperidad del proyecto de Reconstrucción

“José Antonio Kast Rist, Presidente de la República de Chile, tiene el agrado de invitar a usted a una comida, que se realizará el martes 12 de mayo a las 20:00 horas, en el Palacio Presidencial Cerro Castillo, comuna de Viña del Mar. Invitación personal e intransferible“.

Ese fue el escueto mensaje que la Presidencia de la República envió a 27 integrantes del Senado, en su mayoría del oficialismo —Chile Vamos y el Partido Republicano—, pero también a legisladores de derecha fuera del Gobierno, como el Partido Nacional Libertario, además de los representantes de Demócratas independientes cercanos al sector.

La cita a la que fueron convocados los parlamentarios es parte del diseño de La Moneda, que el 14 de abril pasado congregó a jefes de bancada y presidentes de partido al palacio presidencial de Viña del Mar.

En esa oportunidad el Ejecutivo, a través de sus ministros, otorgó lineamientos del proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional, propuesta matriz del Gobierno, que propone competitividad tributaria, fortalecimiento del empleo, facilitación regulatoria, contención del gasto público, entre otras medidas.

La idea del encuentro era cuadrar a los suyos para que una vez que se vote la legislación en general cuente con el total respaldo de los parlamentarios de derecha, actuando de forma coordinada.

Una finalidad similar es la que se busca en la cita acordada con los senadores, para la que está contemplado el comité RN, con 10 senadores; el de la UDI y los republicanos, ambos con 5 representantes; el de Evópoli Demócratas, con dos senadores cada uno; y el del Partido Nacional Libertario, que sólo cuenta con Vanessa Kaiser en la Cámara Alta.

Sin embargo, también se consideró a dos parlamentarios independientes, ambos representantes de Magallanes: el senador Karim Bianchi —quien dio su voto a favor para que Paulina Núñez presidiera el Senado— y su par Alejandro Kusanovic, ex RN.

26, el número mágico del Gobierno en el Senado

En el Ejecutivo han dado muestras de calma respecto a cómo es el escenario de negociación en el Senado. Por ejemplo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, ha sostenido que donde existe una disputa más fuerte es en la Cámara de Diputados.

De hecho, cuando ha sido consultado por la Cámara Alta, el militante de la UDI ha hecho un ademán de alivio, pues para el respaldo de sus proyectos —que no sean reformas constitucionales— requieren mayoría simple, es decir, 26 de los 50 respaldos de los integrantes del Senado.

El oficialismo en dicha corporación cuenta con 22 senadores. Por lo mismo, dentro de la estrategia de La Moneda está en tener afinidad con la senadora Kaiser, además de los senadores Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, ambos parte del movimiento Demócratas, y que ayer se reunieron con el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval.

Tales respaldos, eso sí, no bastan para que las propuestas legislativas del Gobierno avancen. Por eso es que también se busca amarrar a los independientes, en este caso Bianchi Kusanovic. Y si bien ambos fueron invitados al cónclave en Cerro Castillo, los dos tienen sus aprensiones con La Moneda.

Bianchi: “Jamás conoceré Cerro Castillo”

En el caso de Bianchi, el parlamentario afirmó a The Clinic que no asistirá. “Yo no tengo nada que hacer ahí. No es lo mío como independiente. Me preguntaron si me molestaba que me invitaran. Yo les dije que por supuesto que no, pero otra cosa es que vaya”, señaló.

Jamás conoceré Cerro Castillo. No soy parte de este Gobierno, soy independiente y libre. Tampoco me codeo con el poder, soy un outsider. Asistir sería ir contra lo que soy y mi forma de ser. No participo de cosas así con ningún Gobierno“, sumó.

Por su parte, el senador Kusanovic sí asistirá al cónclave, donde aprovechará de expresar su malestar con el Gobierno, sobre todo por las negociaciones que hizo el Ejecutivo en los nombramientos de autoridades en la región que representa.

“Se llevaron a cabo negociaciones en Magallanes con el sector de los Bianchi, actuando a espaldas del diputado Alejandro Riquelme y de mí. Los acuerdos, que incluyeron la vicepresidencia del Senado, presidencias de comisiones y poder de veto sobre autoridades, no solo representan una falta de respeto institucional, sino que fracturan gravemente la unidad de la derecha. Es inaceptable que se designen cargos sin consultar a la región; la gestión ha sido deficiente y carente de cohesión“, manifestó el parlamentario al ser consultado por este medio.

Asimismo, hizo saber que “no han existido disculpas o explicaciones” por parte del Gobierno, lo que consideró “lamentable”.

Por ello es que Kusanovic sentenció su postura con las propuestas legislativas del Gobierno: “Si me traicionan sin conversar ni avisar, yo me siento libre de hacer lo mismo“.

Otros senadores esperan que la instancia en Viña del Mar sirva para que el Ejecutivo lime asperezas por otras decisiones adoptadas, como los recortes mandatados por el Ministerio de Hacienda.

Fuente The Clinic