Aplausos de sus pares del oficialismo e incluso de la misma presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), recibió ayer Javier Macaya luego de que realizara una intervención de seis minutos en la Sala de la Cámara Alta.
Ahí, el expresidente de la UDI decidió responder a los emplazamientos del senador PC Daniel Núñez, quien en los últimos días lo cuestionó por no inhabilitarse en la votación del proyecto de conmutación de penas a reos de avanzada edad bajo ciertas condiciones de salud, el cual finalmente tuvo luz verde el pasado 4 de marzo y pasó a su discusión en particular.
Esa vez, Nuñez aseguró que su padre, Eduardo Macaya, podría verse beneficiado por la iniciativa cuando este cumpla 76 años. Su progenitor cumple una pena de 6 años de presidio, en calidad de autor de cuatro delitos consumados de abuso sexual de menores de 14 años de edad. Fue condenado en 2024.
“No me van a silenciar”
“Durante mucho tiempo opté por guardar silencio respecto de la situación que afecta a mi familia”, reconoció ayer Macaya, destacando que comprendió que no debía mezclar una tragedia personal con su deber institucional. “Sé que cometí errores y es de conocimiento público que renuncié a la presidencia de mi partido”, recordó.

En ese marco, apuntó directamente contra Núñez y lo acusó de mentir, ya que, aseguró, su padre no se vería beneficiado con el proyecto. “Ha utilizado el dolor de mi familia para intentar inhabilitarme políticamente. Esa es una forma ruin de hacer política”, dijo, y calificó el actuar del senador comunista como un “show político”.
“No me van a silenciar con bajezas”, subrayó el militante de la UDI. Y agregó que seguirá ejerciendo su cargo conforme a la ley y a su conciencia.
Su obligado repliegue
Macaya, de ese modo, puso fin al repliegue que inició el 23 de julio de 2024. Ese día comunicó su renuncia a la UDI luego de recibir una fuerte presión de sus propios socios para dejar de liderar la colectividad tras respaldar públicamente a su progenitor en una entrevista con Canal 13. “Evidentemente, yo como hijo estoy del lado de mi padre”, dijo.
Por entonces incluso la virtual candidata presidencial de su partido, Evelyn Matthei, recalcó que en ese tipo de casos “solo queda estar con las víctimas”.
Finalmente, Macaya tomaría la decisión de dejar la colectividad que lideraba desde 2020 y en la que había conseguido la reelección.
A partir de ahí asumió un bajo perfil en el Parlamento y se mantuvo enfocado en las comisiones legislativas en las que participaba, como la de Salud, con acotadas apariciones públicas.

Intenso papel en negociaciones por la presidencia del Senado y a cargo de impulsar nombres para el Gobierno
Fue recién en el segundo semestre del año pasado cuando Macaya comenzó a retomar protagonismo político. Si dentro de la UDI había recuperado su influencia en el marco de la toma de decisiones, a fin de año se convirtió en uno de los puentes de su colectividad con el Partido Republicano, a cargo de definir una serie de nombres a proponer para el futuro gobierno de Kast.
A la vez, tomó liderazgo dentro del comité de senadores UDI -que se redujo a solo cinco integrantes tras las elecciones parlamentarias- y jugó un rol clave en las negociaciones por la presidencia del Senado para el nuevo período legislativo. En ese marco, mantuvo un diálogo constante con sus pares Paulina Núñez (RN), Luciano Cruz-Coke (Evópoli) y Arturo Squella (Partido Republicano).
El acuerdo alcanzado, por lo demás, estableció que a la UDI le corresponderá liderar la Cámara Alta en 2028. En ese diseño, sería Macaya el encargado de representar a su partido en la testera.
Recuperar terreno
Con todo, al interior de la UDI señalan que el senador busca recuperar terreno tras el repliegue iniciado en 2024. Señalan que Macaya se cansó de que la izquierda “utilizara” el caso de su padre para atacar políticamente a su partido y recuerdan que la exministra de la Mujer, Antonia Orellana, recordó ese caso antes de salir de su cargo.
“¿Cómo andamos por casa con Macaya?”, dijo la exsecretaria de Estado luego de que la UDI desplegara un lienzo que recordaba el caso Monsalve en la conmemoración del 8M. El senador, de hecho, ayer dijo que se ha buscado “inhabilitarlo políticamente” desde la izquierda.
En la derecha, en todo caso, reconocen que la situación del padre del senador aún pesa y que incluso esto se recordó a la hora de negociar la presidencia del Senado para este 2026.
De igual modo, en el entorno de Macaya refuerzan que se ha tratado de criticar el proyecto de conmutación de penas con una mentira, ya que sostiene que aunque la iniciativa sea acotada en su tramitación, esto no beneficiará a su progenitor porque no cumple con el beneficio de edad.
“Si hubiese existido un beneficio directo, habría sido el primero en inhabilitarme”, afirmó ayer Macaya.
Fuente The Clinic





