Se perdió el contacto con la autoridad. Esa fue la insólita justificación en la Delegación Presidencial de La Araucanía para confirmar durante la jornada de hoy miércoles que retiró el decreto de nombramiento del nuevo seremi de Energía, Patrick Dungan. “Hemos intentado contactarlo, pero no ha contestado el teléfono”, explicaron desde la delegación, donde confirmaron que la autoridad no se ha presentado a trabajar desde el lunes.
El caso de Dungan se sumó a una larga lista de nombramientos fallidos de secretarios regionales ministeriales (seremis) por parte del Gobierno de José Antonio Kast, la cual se produjo por goteo desde el pasado 25 de marzo luego de una creciente presión de los partidos oficialistas por tomar definiciones en la materia.

Así, en La Moneda reconocen que al menos han sido quince los casos fallidos de designaciones, por distintos motivos.
La larga lista de designaciones fallidas
Entre ellos, se encuentra la renuncia del seremi de Salud de Valparaíso, Aldo Ibani, tras solo tres días en el cargo, luego de distintas “funas” en redes sociales, donde se ponían en duda su expertise y su pasado profesional. Además, se divulgó ampliamente un video con testimonios de excompañeros de la Universidad de Valparaíso, que lo acusaban de vender productos falsificados.
Lo propio pasó con Carlos Montero, seremi de Trabajo y Previsión Social nombrado en esa misma región, que dejó el cargo a una semana de asumir.
En el Biobío, en tanto, si bien Alexander Nanjarí había sido anunciado en redes sociales como el nuevo seremi de Educación, 24 horas después la decisión se revirtió. Todo ocurrió luego de que se revelaran polémicos tuits, publicados entre 2024 y 2025, en los cuales se refería a las mujeres. “10 años de diferencia es un problema?”, era la pregunta que un usuario hacía en la red social, donde Nanjarí, entonces con 28 años, respondió: “10 años no son nada”. Y añadió: “Mucho mejor si es más joven JAJAJAJAJ”.

En Los Ríos, en tanto, se nombró como seremi de Obras Públicas a Jorge Salazar. No obstante, su designación quedó sin efecto tras las críticas que surgieron por supuestas irregularidades financieras durante su gestión como presidente de Deportes Valdivia.
Mientras, en Los Lagos, la delegación presidencial anuló en menos de 24 horas el nombramiento del seremi de Energía, Jorge Ravelo Fuentes, al no cumplir con los requisitos técnicos exigidos, entre ellos, no contar con estudios superiores de al menos diez semestres.
Patricia Dinamarca Reyes también debió dejar su cargo de seremi de Educación en esa región, luego de que se divulgaran antiguas publicaciones en redes sociales en las que se mostraba en las manifestaciones y cacerolazos en el estallido social.
Por su parte, en la Región de Antofagasta, la republicana Karina Trujillo renunció a su cargo de seremi de Justicia luego de que se divulgaran distintas causas que defendió en su ejercicio como abogada, vinculadas al tráfico de drogas. Según BioBioChile, una causa tuvo relación con la defensa de un hombre detenido con 200 kilos de marihuana cerca de Taltal.
Pero quizás uno de los nombramientos fallidos más mediáticos ha sido el de Gustavo Baehr como seremi de Cultura en la Región Metropolitana. Su designación fue cuestionada al no tener experiencia en cultura y para muchos se trató como una manera de hacer contrapeso a un ministerio liderado por un militante de Evópoli, Francisco Undurraga, ya que Baehr es evangélico y fue un lobista crítico de la Educación Sexual Integral.
A los pocos días, Baehr renunció al cargo y se nombró al actor Renato Munster. El problema es que este último duró menos de 24 horas en el cargo, ya que prefirió dar un paso al costado “por motivos personales”. En las horas posteriores a su designación se conocieron viejos tuits con críticas a Kast, en los que lo calificaba de tener una “postura medieval” y un “fanatismo extremo”.

La fuerte presión de los partidos por incluir a sus militantes: en muchos casos, pusieron las manos al fuego
Al interior de La Moneda reconocen la inquietud por la larga lista de nombramientos fallidos en el caso de los seremis, aunque hay quienes recuerdan que esto se trata de algo usual dentro de las últimas administraciones. Por ejemplo, se señala que en el caso de Piñera II, hubo decenas de cambios y un atraso mayor en la presentación de las nóminas.
En el Gobierno actual, de todos modos, apuntan a distintos motivos que han llevado a que sean al menos quince las autoridades que han dado un paso al costado.
En primer lugar, conocedores de los nombramientos indican que varios de estos se cayeron pese a que nunca fueron oficialmente anunciados. Sus nombres, en algunos casos, estaban dentro de listas filtradas en algunos medios de comunicación, pese a que aún no existía un decreto que confirmara la designación al estar aún en proceso de revisión de requisitos.
Así, se indica que hubo carteras que fueron más cautelosas con la selección de nombres y que comenzaron un proceso de evaluación de forma anticipada. Eso, comentan fuentes de La Moneda, ocurrió con carteras como las de Seguridad, Minería y Medio Ambiente.
Pero por otro lado, también se menciona como un motivo la fuerte presión de los partidos políticos por instalar nombres sin una adecuada revisión previa de sus antecentes y de si estos cumplían con los requisitos.

En La Moneda explican que dado que el presidente optó por reducir al mínimo la presencia de militantes de partidos en su gabinete de ministros y de sus subsecretarios, fue en las seremías donde las colectividades oficialistas ejercieron mayor presión para poner a algunos de sus militantes. En ese marco, se mencionan llamadas de las directivas, diputados, senadores y hasta dirigentes locales para bregar por sus propias cartas.
Con ello, se generó un dolor de cabeza al interior del Ejecutivo para mantener satisfechos a los partidos y otorgar cupos a las distintas fuerzas políticas, tanto de republicanos, la UDI, RN, Evópoli, socialcristianos, demócratas y amarillos.
En algunos casos, se asegura, los partidos se resistían a retroceder con la solicitud de un nombre, pese a los cuestionamientos iniciales que se les pudo encontrar en el proceso de revisión de requisitos. En algunos casos incluso se ponían las manos al fuego por algunos postulantes que finalmente contaban con un historial cuestionable. En la misma línea, se generó el dilema de los casos en que algunas personas estaban acusadas o demandadas, sin tener una sentencia.
Por otra parte, existió el problema de que las personas propuestas aseguraban contar con la expertise requerida, pero, o derechamente era falso o la experiencia requerida no era acorde a los dictámenes de Contraloría, que en algunos casos exige experiencia a contar de los años en que se obtuvo un título profesional y no antes.
Pero en otros casos hubo seremis que se desencantaron del cargo o manifestaron que el rol no era lo que esperaban. Eso, aseguran algunos, ocurrió con Baehr.
Los distintos equipos de búsqueda de seremis y los nombres implicados
En La Moneda indican que para la búsqueda de seremis se formó, en primer lugar, un equipo negociador, que ejerció como enlace entre los partidos y el Ejecutivo para determinar los espacios correspondientes a cada colectividad. Luego, hubo un grupo encargado de la revisión de antecedentes y de la verificación de requisitos de los postulantes. Finalmente, se pusieron a disposición de los ministerios un número reducido de candidatos, para que se realizara una evaluación final,
En ese proceso hay quienes dicen que se revisaban entre 500 y 600 nombres por semana, por lo que se daba por hecho que en la práctica era imposible realizar una selección impecable.
Así, quien estuvo encargado de estar en permanente coordinación con los partidos del oficialismo fue el abogado y consejero regional (Core) Ignacio Dülger (Partido Republicano), quien en enero ya había sido parte del equipo que definió los filtros a la hora buscar autoridades para el gobierno de Kast, desde la denominada Oficina del Presidente Electo (OPE).

Por su parte, el encargado del área de políticas públicas del Segundo Piso, Álvaro Bellolio (UDI) dispuso su equipo para revisar si las cartas para seremi cumplían o no con los distintos requisitos exigidos. Por su parte, Víctor Valdés, jefe de gabinete del jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, dispuso a los suyos para evaluar los antecedentes de los postulantes.

De parte de los partidos, en tanto, jugaron roles clave los secretarios generales, los cuales hicieron llegar listas con nombres a La Moneda. Esos cargos los ocupan Juan Antonio Coloma por la UDI, Andrea Balladares por RN (aunque hasta hace unas semanas ejerce como presidenta de la colectividad), Macarena Cornejo desde Evópoli, Vicente Bruna desde los republicanos. Por su parte, ese nexo lo llevó adelante el alcalde Héctor Muñoz desde los socialcristianos y la diputada Joanna Pérez desde el extinto Demócratas.
En una primera etapa, además, el exministro Julio Isamit asesoró en base a la experiencia de anteriores gobiernos, dicen fuentes consultadas de Palacio.
Ministro del Interior descarta desprolijidad en seremis: “15 de un universo de 300 no constituye ninguna alarma”
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, desdramatizó las fallidad designaciones al ser consultado anoche durante una entrevista en Mega.
El secretario de Estado descartó que hubiera una desprolijidad de La Moneda y sostuvo que “en algunos casos hay personas que mienten respecto de los requisitos” y que hubo oras personas que “después decían ‘no era lo que yo pensaba y voluntariamente me voy’”.
Y añadió: “Pero si miramos que son 15 de un universo de 300 no constituye ninguna alarma”.
Fuente The Clinic





