El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, se refirió a la controversia del programa “Yo Elijo mi PC” y a la discusión por la Ley de Presupuestos 2027.
En ese contexto, el jefe municipal planteó las complejidades que enfrenta actualmente una familia para comprar un computador, ante la situación de desempleo.
“En un sueldo promedio gastar 350 lucas en un computador es imposible y, con una crisis de desempleo a dos dígitos, gastárselo hoy es imposible y el próximo año cortar un programa así para muchas familias puede ser una locura”, señaló, y enfatizó que la propuesta inicial de poner fin al programa le parece una “torpeza”.
Consultado en Radio Duna sobre cómo evalúa las decisiones del Gobierno, aclaró que sigue siendo independiente, a pesar de haber votado por el Presidente José Antonio Kast.
“Apoyo lo que es bueno y critico lo que es malo. Creo que tiene un problema grave de amateurismo en la gestión de las finanzas públicas. Lo voy a decir así de duro: cuando tú cortas las finanzas públicas de manera pareja, con modelos de evaluación como esto: ‘Mira, voy a cortar a todo el 3%, voy a cortar todos los programas mal evaluados’, lo que está haciendo es mala gestión política y esa es una gran diferencia con alguien como Sebastián Piñera, con quien yo trabajé”, planteó.
Al preguntarle si el jefe de la billetera fiscal, Jorge Quiroz, tiene un déficit político, afirmó que “100%”.
“Yo soy alcalde, tomo decisiones de corte o gasto todos los días, pero no digo: ‘Oye, voy a cortarle a todos los departamentos el 3% y a todos los programas mal evaluados el 3%’. Yo tomo decisiones a partir de la información que tengo sobre la mesa”, y añadió: “Hay algo que me pasa de este Ministerio de Hacienda, que tengo la sensación de que es como ochentero y que, por lo tanto, toma decisiones a rajatabla sin evaluar los impactos sociales que tiene“.
Por tanto, remarcó que espera que el Ejecutivo tome decisiones considerando el impacto que tendrán a mediano plazo, como, por ejemplo, en el aumento de personas que podrían quedar sin empleo.
“Espero a un ministro de Hacienda y a un Presidente que tome decisiones políticas, entendiendo en el mediano plazo cómo impactan aquellas personas que se van a quedar sin pega, aquellas personas que están pensando lo que les va a pasar en los próximos dos años y no simplemente mirando las finanzas públicas, porque la pega del Estado no es ser administrador de un banco. Si yo fuera gerente de un banco, tengo toda la razón, puedo recortar gasto parejo, pero cuando soy un actor político y votaron por mí y lo que tengo detrás son personas, tomo decisiones que tienen relevancia con la gestión de esas personas”, cerró.




