Peña aún no cumple dos meses al mando de Junaeb, pero esta semana el militante del Partido Republicano ya se ha convertido en uno de los personajes más conocidos de la “segunda línea” de Gobierno, luego de denunciar que la institución malversó fondos millonarios en raciones de comida que nunca fueron entregadas.
Según ha denunciado Peña esta semana incluso acudiendo a Fiscalía, a la empresa Soser se le pagaron $14 mil millones por concepto de onces entre 2021 y 2023, lo cual no corresponde, puesto que las raciones nunca se entregaron.
Pese a que el caso fue investigado después de una denuncia inicial en 2023, ahora el director de la Junaeb asegura que cuenta con una serie de nuevos antecedentes que apuntarían a un eventual fraude.
Y sin importar las explicaciones que ha esgrimido Soser, en conversación con The Clinic Peña insiste en que hay una situación irregular donde hay una serie de nombres clave, entre ellos, la propia empresa, así como Camila Rubio (exdirectora de Junaeb) y Alejandro Layseca (ex jefe jurídico de Junaeb y ahora asesor legal de Soser).
—¿Qué es lo nuevo que presentaron? Porque esto ya lo investigó Fiscalía, lo investigó Contraloría…
—Son varias cosas nuevas. Desde decisiones, procedimientos y también personalidades incorporadas en la investigación, que nosotros consideramos que son parte de una línea de investigación absolutamente nueva. Entre eso, que el problema no era de $3.500 millones, como se había informado previamente, sino que son más de $14.000 millones los que pagaron en tres unidades territoriales en la región de O’Higgins, a la misma empresa. Y además sumar a eso de que se asignaron raciones excesivas, muy por sobre el umbral de raciones que nosotros asignamos para ese servicio en unidades territoriales.
—Además entiendo que no siempre se entregan onces.
—Es un servicio que además es esporádico, porque las onces nosotros las entregamos rara vez. El grueso nuestro del servicio es el desayuno y el almuerzo. Y sin embargo se entregan, por ejemplo, en el año 2023 solamente a una unidad territorial más de 700.000 raciones. Se triplican, de hecho, desde el año 2021 al 2023. Eso se hace a través de la modificación del contrato del año 2022 y 2023, que firma y sanciona la exdirectora Camila Rubio, quien autoriza tanto el aumento de las raciones como también del valor unitario de esa ración, lo cual además no pasa por Contraloría. Acá no se certificó la entrega de ninguna once.
Además está la aparición del ex jefe jurídico de Junaeb, quien le recomienda a través de un correo electrónico a las directoras justamente celebrar estas modificaciones de contrato a través de resoluciones exentas. Lo curioso es que esta persona es el gerente legal de la empresa a la cual se le realizaron estos pagos, que es Soser.
—La irregularidad, ¿usted cree que es de Soser o de la administración pasada de Junaeb?
—Ambos. Y por razones lógicas, el tango se baila a dos. Es difícil que alguien haya consentido en una decisión tan delicada como esta solamente compareciendo una de las partes.
—Usted llega al monto de los $14.000 millones contando el 40% y 60% que se paga de manera fija por las raciones que iban a prestar, ¿no?
—Parte de la estrategia de defensa de la empresa es que esto corresponde a un pago fijo. Que de hecho se justifica a propósito de la situación de solvencia de la empresa producto de la pandemia. Sin embargo yo considero que ese no es un argumento plausible, toda vez que nosotros tenemos un cuadro donde tenemos todas las empresas de esa licitación, de esas unidades territoriales, en donde la asignación de onces es igual a cero. Misteriosamente a la mitad de la tabla aparece la empresa Soser en estas tres unidades territoriales con, por ejemplo en el año 2023 con 736.000 raciones en una, 631.000 en otra y 631.000 en la tercera. Entonces, si era una compensación económica, ¿por qué no se compensó a las otras empresas?
—Soser lo que argumenta es que a las otras empresas también se les equilibraron los contratos.
—El servicio de onces, insisto, es un servicio esporádico. Estamos hablando de que en estos años ya la pandemia había pasado. Que en una jornada regular, normal, el grueso de nuestra inversión y de las raciones que nosotros salimos a buscar al mercado son desayunos y almuerzos. Entonces la pregunta es, ¿por qué yo tengo que consentir con el argumento de que acá se estaba compensando o pagando una parte del fijo o del variable? Si eso es otro tema. Acá estamos hablando de lo que nosotros pagamos por contrato. Acá se modificaron contratos para pagar un servicio que no se prestó.
—Lo que la empresa dice, entre otras cosas, es que finalmente la licitación a la que ellos postulan es la que les pide el cálculo de cotización de desayuno, almuerzo y once, y que después Junaeb fue la que les dijo que no querían las onces, y que en esa negociación finalmente Junaeb es la que se compromete a equilibrar los montos, para que ellos no cancelen los contratos.
—Junaeb modificó dos veces el contrato para asignar en el año 2022, en una unidad territorial, 290.000 raciones, y al año siguiente aumentar ese número a 736.000. Por lo tanto, acá hubo una decisión de aumentar raciones que no estaban requeridas materialmente, concretamente, por esa unidad territorial, porque por algo estas onces nunca se sirven. Acá la pregunta relevante es, ¿por qué el Estado, en este caso Junaeb, tiene que consentir en mecanismos enredados, en explicaciones rebuscadas, para poder justificar un pago de un servicio que en lo concreto nunca se prestó? Eso no es algo que yo tenga que consentir.
Yo no tengo por qué considerar plausible el contexto del esfuerzo que estaba haciendo el Estado para poder resguardar la relación comercial con sus proveedores o con sus colaboradores, (porque) incluso en ese contexto, había otras herramientas.
—¿Se modificaron los contratos con todas las empresas o solo para Soser?
—Solo a Soser, y solo para ellos además se aumentan las raciones. Ninguna otra empresa tiene tantas raciones asignadas en esta licitación.
—¿Pero a ninguna otra empresa, ni en desayuno, ni en almuerzo, ni en onces, se le doblaron o aumentaron las raciones de un año a otro?
—No, la pesquisa nuestra es por el servicio de onces.
—Mi duda es, que en este caso a Soser se le aumentan las raciones de once. ¿Pero no puede ser que con otra empresa ocurrió lo mismo, solo que las que aumentaron fueron de desayunos o de almuerzos?
—No, porque el servicio de desayuno y de almuerzos en general trabaja con umbrales bastante exigentes. Porque es el servicio que nosotros entregamos regularmente. No tiene una elasticidad tan grande como el servicio de once (…). Además había muchos mecanismos para poder ayudar, al menos desde la explicación de la compensación económica, sin ocupar un mecanismo que yo considero burdo.
—Le pregunto porque la empresa dice que incluso les da rabia lo que está ocurriendo porque todas las modificaciones y ajustes que hizo Junaeb fueron por igual para todas las empresas, ¿eso no fue así?
—Yo le puedo mostrar donde están las onces asignadas para el resto de las empresas, y se va a dar cuenta que todo el resto de las empresas tienen 0 onces asignadas. Por lo tanto, no es que haya habido un trato democrático o igualitario para todos. Porque a la única empresa a la cual se le asignan más de 700.000 raciones que no se requerían y que además nunca se sirvieron, fue a Soser.
—Yendo al rol que le atribuye a la administración pasada, ¿usted cree que no se le entregó todos los antecedentes a Contraloría y a Fiscalía?
—Yo creo que se entregó una versión parcial y acomodada de todos estos antecedentes.
—¿Acomodada para esa administración?
—Sí, acomodada, porque se omitieron datos importantes. Entre esos, el aumento significativo de raciones, que se hizo a dedo, sin ningún estudio de mercado, sin ningún requerimiento formal de parte de las escuelas. Es una decisión política, no técnica. Claramente acá hay una situación que en ningún caso se concilia o está emparejada con los antecedentes que la antigua administración le presentó a Contraloría.
—¿Usted cree que puede haber fraude?
—Yo no sé qué tipo de delitos se van a configurar. Eso se lo dejo al Ministerio Público.
—Y respecto a lo que dice la empresa de que en 2021 no corresponde contabilizar las raciones porque nadie entregó raciones, ¿eso es así?
—La licitación del 2021 tiene defectos de origen. Entre otras cosas porque se eliminan las bandas de precios (…). Pero aceptando el hecho de que tenía defectos de origen, acá hubo decisiones que permitieron activar finalmente que estas operaciones se pudieran pagar a todo evento, en un momento en donde además no había un requerimiento de este servicio. Agregando además, el hecho que para mí es el más grave, de que ninguna de estas onces se entrega. ¿O a usted la empresa en algún momento le dice que las onces se entregaron?
—No, ellos reconocen que no entregaron las onces.
—¿Y eso no les genera a ellos ningún ruido?
—Lo que ellos comentan es que ellos querían entregar las onces pero Junaeb les cortó el servicio.
—O sea, ellos querían comprar las onces, Junaeb les dice que no requieren del servicio de onces pero se las paga igual. ¿Qué clase de chiste es ese?
—Lo que ellos dicen es que era que era tan elevado el monto del pago variable que no recibirían por las onces, que estaban dispuestos a cancelar el contrato por completo. Y que en esa negociación es que Junaeb les dice que van a compensarlo y equilibrarlo, para que no corten el servicio.
—No, es que acá las explicaciones las tienen que dar las personas que modificaron el contrato, que es la exdirectora y la empresa. Que son quienes participaron de este diálogo tan kafkiano que usted me acaba de relatar. Pero yo insisto, lo que no puede ocurrir es que se nos persuada al resto de que ‘fue una operación sí, quizás un poco extraña, quizás no tan elegante, pero está todo en regla, olvidemosnos’ a raíz del lenguaje técnico y la complejidad que tienen procedimientos como las licitaciones del PAE. Yo puedo leer y puedo entender también el lenguaje y le puedo explicar con toda certeza de que acá lo que ocurrió fue extraño y hay que investigarlo.

Foto: Francisco Paredes / THE CLINIC
“Puedo defender en cualquier instancia a la cual se me someta que lo que yo estoy presentando son antecedentes acreditados”
—Usted se reunió con ellos después de asumir, y la empresa asegura que en ningún momento les mencionó que hubiera detectado alguna irregularidad, y que incluso les dijo que entendía lo que había ocurrido y que no se habría incurrido en una ilegalidad.
—Nosotros nos juntamos con la empresa porque ellos solicitaron una reunión por lobby. Y si yo en ese momento estaba investigando a la empresa, tengo todo el derecho de ser discreto y guardar información que yo considero esencial y sensible para buscar y asegurarme de que la investigación sea exitosa. No tengo ningún deber de compartir información de esa naturaleza con la empresa. No lo considero una deslealtad. Mi lealtad es con Junaeb.
—La empresa, además, tal como ya hizo contra Cristóbal Acevedo, ahora estaba evaluando demandarlo a usted. ¿Cuál es su reacción? Porque están dispuestos a demandarlo argumentando que lo que usted plantea es mentira.
—Puedo defender en cualquier espacio y en cualquier instancia a la cual se me someta que lo que yo estoy presentando son antecedentes acreditados, los cuales yo tengo la responsabilidad de presentar como jefe de servicio para resguardar los intereses de Junaeb.
—Usted menciona también a Layseca, que es el extrabajador de Junaeb que ahora asesora a Soser. ¿Se levantan las alertas por el mail donde recomienda firmar las resoluciones exentas?
—Nosotros tenemos bien pesquisado que él participó directamente en la decisión de sugerir la modificación de los contratos y que junto con el exencargado del PAE también de la época sugirieron también aumentar las raciones y los valores unitarios.
—¿Aumentar las raciones y valores solo a esta empresa?
—Así es.
—¿Y por qué mantienen contratos con Soser?
—Porque Soser es una empresa grande que históricamente ha tenido un vínculo con Junaeb, y es uno de los proveedores de hecho que administra una gran cantidad de unidades territoriales. Hay contratos vigentes, donde hay muchas unidades territoriales comprometidas a lo largo de todo el país.
—¿Cuál es el desafío pendiente que queda en términos de los contratos? Porque en la administración de Camila Rubio dijeron que se habían enmendado algunos errores. ¿Sigue faltando una revisión de las licitaciones?
—Nunca se ha realizado una revisión exhaustiva de todos los contratos y particularmente de los que están pendientes de pago de ajustes, justamente de este componente variable. Tenemos muchos contratos sin liquidar, muy antiguos, entre otras cosas porque hay un modelo de multas que no ha tenido los resultados esperados. Por lo tanto, nosotros esperamos en la licitación de este año, que es una licitación grande, de más de 300.000 millones de pesos, poder ensayar algunas mejoras y nuevos modelos de gestión para poder así hacer más eficiente el programa.
Peña asegura que no van a disminuir la cantidad de raciones ni de beneficiarios del PAE, pero que revisarán las bases de licitaciones
—Se habló en esta recomendación que hizo Hacienda un recorte y un reajuste al programa PAE. ¿Eso se aplicó?
—A nosotros, de hecho, el recorte del 3%, nos afectó muy marginalmente como servicio. No fueron más de 6.000 millones de pesos, que no es más del 0,6% de nuestro presupuesto, que es 1,2 billones al año. Y lo que nosotros estamos defendiendo como presupuesto base para el 2027 es el mismo presupuesto. Por lo tanto, yo no veo hoy día compromiso ni afectación de lo que actualmente estamos ejecutando.
—¿No se busca tampoco ahorrar respecto de ciertos reajustes en las raciones?
—Estamos viendo opciones y modelos para ver si se aplican o no en esta licitación.
—Pero entonces el Programa de Alimentación Escolar no va a sufrir un reajuste.
—No hay compromiso de disminuir la cantidad de raciones ni de beneficiarios.
—Pero el presupuesto del programa, ¿no se toca tampoco?
—La idea es mantenerlo y sobre todo hacerlo más eficiente.
—¿Y cómo se hace más eficiente?
—Tenemos un componente variable y uno fijo. Por lo mismo ahí uno puede maniobrar.
—¿Cambiar que el pago fijo sea tan alto?
—Depende, no solamente eso. Hay otras zonas u otras dimensiones de las licitaciones, donde nosotros podemos hacer más eficiente no solamente la calidad del servicio, sino que también pensando en una mejor asignación.
Fuente The Clinic






